Rubalcaba propone a Mas reformar la Constitución y olvidar la consulta

Rubalcaba hizo su propuesta para que Mas aparque la consulta soberanista durante su intervención en las jornadas del Círculo de Economía
Rubalcaba hizo su propuesta para que Mas aparque la consulta soberanista durante su intervención en las jornadas del Círculo de Economía

Alfredo Pérez Rubalcaba es de los que no sabía que un gin-tonic en el bar del Congreso cuesta 3,45 euros porque «jamás he tomado ninguno», según aseguró ayer durante su intervención en la segunda jornada de la XXIX Reunión del Círculo de Economía. La polémica del gin-tonic, que salió a relucir en el encuentro del influyente lobby económico, más allá de la anécdota es otra pieza del puzzle que dibuja la desafección de los ciudadanos hacia los políticos, un problema que el secretario general del PSOE señala que viene alimentado por la crisis de fin de ciclo que atraviesa el país.

Rubalcaba se sumó a la tesis del Círculo de Economía y Artur Mas de que la etapa que se puso en marcha con la Transición se ha agotado política e institucionalmente, aunque discrepa con el presidente de la Generalitat y con sus colegas del PSC de que el cambio pase por convocar una consulta soberanista. Es partidario de sentarse a negociar la reforma la Constitución para solucionar el encaje de Cataluña en España.

Reunión secreta

Rubalcaba admitió que, durante 30 años, el PSOE rechazó tocar una coma de la Carta Magna, pero también reconoció que hay cosas, como la reforma del Estatut, que se hicieron mal y que la única manera de reconducir el distanciamiento progresivo entre Cataluña y España es cambiando la Constitución.

Pero para reformar la Carta Magna se necesita un acuerdo entre PP y PSOE. Y Mas, que tras la sentencia del Estatut siempre dice que no le volverán a embaucar, no se fía ni de uno ni de otro. No quiere volver a pasar por un proceso como el Estatut, que acabó en el Tribunal Constitucional. Rubalcaba aseguró que el PSOE y el PP han cambiado. Y apostó por revelar un capítulo de la negociación del Estatut de Cataluña. Contó que después de pactar el texto con CiU, se sentó con el PP para cuadrar el acuerdo. Pero en aquella reunión, su interlocutor le dijo que, con la economía viento en popa y el final de ETA encaminado, los populares no podían dar al PSOE un pacto territorial porque era cavar su propia tumba. «¡Qué oposición vamos a hacer si os damos el pacto territorial!», aseguró Rubalcaba que le dijo su interlocutor, cuyo nombre ayer no quiso revelar.

El secretario general del PSOE insistió en que es momento de negociar y desveló que ha hablado con el presidente del Gobierno sobre «el problema catalán» y que ambos están de acuerdo en rechazar el derecho a decidir.

Sin embargo, la Generalitat no dio respaldo a la propuesta que Rubalcaba llevaba ayer a Sitges. El portavoz y conseller de Presidencia, Francesc Homs, dijo que ya está «escaldado» de promesas incumplidas y no ve indicios para confiar en que el líder del PSOE encabece una reforma constitucional que debería pactar obligatoriamente con el PP.

Homs utilizó la expresión «gato escaldado del agua fría huye» para responder a la llamada de Rubalcaba y aseguró que «todo esto es un poco más serio y para confiar en alguna cosa deberíamos saber en qué tenemos que confiar». El portavoz del Govern instó a PSOE y PP a hacer propuestas alternativas al derecho a decidir.