El Cabanyal denuncia narcosalas de okupas en viviendas municipales

Los vecinos exigen a Ribó que «actúe urgentemente» ante las amenazas y tome medidas contra la degradación del barrio

Una de las casas ocupadas en la «zona cero» de El Cabanyal
Una de las casas ocupadas en la «zona cero» de El Cabanyal

Los vecinos exigen a Ribó que «actúe urgentemente» ante las amenazas y tome medidas contra la degradación del barrio

Los vecinos de la «zona cero» (la más degradada y conflictiva) del barrio de El Cabanyal en Valencia tienen miedo de los okupas. «El vecindario está sufriendo amenazas y coacciones por parte de los que rompen la convivencia social con la finalidad de que no denunciemos y no hagamos públicas sus condiciones de vida», aseguraba ayer la Plataforma Salvem El Cabanyal-Canyamelar.

Para evidenciar la problemática expusieron el caso de María Luisa, una jubilada que vive sola y que ha denunciado ante la Policía el acoso y las amenazas que está sufriendo por parte de los que ocupan una vivienda municipal frente a su domicilio. Un hecho, que según esta asociación, conoce el Ayuntamiento desde el pasado día 29 de agosto, aunque no ha hecho nada por evitarlo.

narcotráfico a la vista

Por ello Salvem reclama al Gobierno que dirige Joan Ribó que «actúe en todas las calles y casas del Cabanyal y el Canyamelar en las que se está viviendo cotidianamente situaciones similares», en las que aseguran que hay «tráfico de drogas (algunas son «auténticas narcosalas»), alteración de la vida pública y ataques a los derechos fundamentales de las personas».

Los afectados explicaron que estas viviendas son de propiedad pública y privada. «Si son privadas, que investiguen si son de alquiler y si están registradas como familias en riesgo de exclusión dedicándose, en realidad, al narcotráfico; y si son públicas, que actúen urgentemente».

Así las cosas, la entidad vecinal, que recordó que la zona es Bien de Interés Cultural y centro del Conjunto Histórico Protegido del Cabanyal-Canyamelar, ha solicitado por escrito al Ayuntamiento que se tomen, «de una vez por todas, las decisiones políticas necesarias para poner fin a este calvario, a esta degradación física y moral».