Historia

La Habana

En estado puro

La Razón
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Nuestro querido Flaco nos sumerge a lo largo de esta exposición en el verdadero mundo de La Habana. Fuera de circuitos turísticos y postales del Caribe, nos enseña la vida cotidiana que discurre entre coches destartalados, sonrisas de la gente que pone al mal tiempo buena cara o rincones desconchados de una ciudad que fue y que espera tiempos mejores. Porque como dice José García Poveda en uno de sus textos, «una revolución con hambre no es revolución»... Sin artificios. Con sencillez, naturalidad y ese punto de cinismo inteligente que siempre irradia el Flaco. Como sin darle importancia, nos muestra la realidad de una ciudad que sufre, ama, sueña y sobrevive. Por delante de su objetivo aparecen con toda espontaneidad desde Fidel, el Rey Juan Carlos junto a un grupo de jóvenes en una Cumbre Iberoamericana, los balseros aferrados a su salvavidas o los moradores en el gran teatro de la vida, esa salita de estar, fachada al mar y a la libertad que es el Malecón. Y por supuesto, tampoco olvida a su gran amigo y fotógrafo de la revolución Alberto Korda.