LA DOBLE VARA DE MEDIR

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¡Qué diferencia de comportamiento! Me refiero a las reacciones de los dirigentes de Compromís llena de comprensión, defensa y justificación para con su compañero Pere Fuset, concejal del Ayuntamiento de Valencia, que ha sido imputado por presunto fraccionamiento de contratos por 200.000 euros para la contratación de personal en las dos últimas ediciones de ExpoJove, con el añadido de petición a la Policía de que investigue sobre posibles vínculos entre el edil, su partido Compromís y cuatro empresas contratistas con la Corporación municipal.

Es fácil imaginarse cuál sería la reacción de Compromís y sus cuates si la decisión judicial afectara a un cargo público del PP. Digo que es fácil imaginarlo porque lo demostraron sobradamente por asuntos similares en la legislatura anterior. Cualquier imputación de un representante popular iba acompañada de peticiones de dimisión, exabruptos como declaraciones e, incluso, escraches. Intolerancias que se producían incluso en aquellos casos sin recorrido procesal.

Ahora no. Hasta la vicepresidenta del Consell, Mónica Oltra, salió ayer a la palestra para amparar a su correligionario alegando que se trata de decisiones para «dar un servicio social» ¡toma ya! y que el tema está en fase inicial. Pero no es ésa la cuestión, sino de la diferencia de criterio a la hora de aplicarse lo ancho para ella y los suyos y lo estrecho para los demás. ¿Dónde está la coherencia y el sentido de equidad?.

Son las lecciones de la izquierda, como se demuestra en el caso del alcalde socialista de Alicante, Gabriel Echávarri, al borde de su segundo juicio oral, y ahí está tan campante en su poltrona, sin que los suyos le acosen. Así es la vida.