La nieve y el viento provocan cortes de carreteras y obligan a usar cadenas

La caída de una palmera interrumpió el servicio de la Línea 4 del TRAM

Imagen de un árbol que se derrumbó el pasado lunes en un colegio en Novelda, sin causar daños personales
Imagen de un árbol que se derrumbó el pasado lunes en un colegio en Novelda, sin causar daños personales

La nieve caída a lo largo de los últimos días provocó ayer complicadas situaciones en las carreteras valencianas. Por la mañana, el uso de cadenas era obligatorio en seis carreteras del interior de las provincias de Castellón y Valencia.

En el término municipal de Requena, se prohibió la circulación de camiones, articulados y autobuses en las carreteras CV-391 y CV-395, donde era obligatorio el uso de cadenas o neumáticos de invierno para el resto de los vehículos.

Las adversas condiciones meteorológicas llevaron a que el Centro de Emergencias de la Generalitat decretara la preemergencia por vientos fuertes (nivel naranja) en el interior de la provincia de Castellón, donde se preveían rachas de viento que podían alcanzar los 80 kilómetros por hora, y riesgo máximo (nivel 3) de incendios forestales.

Este nivel de alerta supone la prohibición de realizar cualquier tipo de fuego, incluso en las zonas recreativas autorizadas y habilitadas al efecto. El Centro de Emergencias mantuvo ayer contacto directo con todos los ayuntamientos y organismos de emergencia afectados con el fin de informarles de la situación y evolución de la alarma.

La mala meteorología no se cebó solamente con las provincias de Valencia y Castellón. En Alicante ciudad, el servicio de la línea 4 del tranvía de Alicante, que cubre el trayecto entre la plaza de Los Luceros y la playa de San Juan, quedó interrumpido por la caída de una palmera sobre la catenaria como consecuencia probablemente del viento.

Fuentes de Ferrocarrils de la Generalitat (FGV) indicaron que el percance se produjo sobre los 8.30 horas a la altura de la avenida Deportista Miriam Blasco, lo que afectó a esa línea en ambos sentidos, y precisaron que se registró cuando no circulaba ningún vagón por la zona. La palmera fue retirada y dos horas después se pudo reiniciar el servicio.

Hasta las siete de la tarde los bomberos de Alicante habían realizado alrededor de un centenar de actuaciones principalmente por la caída de señales de tráfico, árboles y tejados ligeros, como consecuencia del viento.