Oltra deja caer a Julià Álvaro, el portavoz de Els Verds- Equo

La vicepresidenta niega que con la salida de Álvaro de Medio Ambiente se renuncie a implantar el SDDR, «nunca se ha renunciado»

Ribó, Morera, Oltra y Álvaro durante una reunión de Compromís
Ribó, Morera, Oltra y Álvaro durante una reunión de Compromís

La vicepresidenta niega que con la salida de Álvaro de Medio Ambiente se renuncie a implantar el SDDR, «nunca se ha renunciado»

Si el equilibrio de un Consell formado por dos partidos, y otro que lo sustenta en el Parlamento, ya es complicado, cuando además uno de esas formaciones está compuesta por una coalición de partidos, todo puede irse al traste si se mueve una solo pieza. Solo por esta razón se entiende que el de Puig y Oltra hayan permitido al ya ex secretario autonómico de Medio Ambiente, Julià Álvaro, un sinfín de acciones que han puesto en peligro la estabilidad del Gobierno valenciano.

Delante de los micrófonos nadie lo quiere reconocer, pero el cese acordado ayer por parte del Consell ha tardado demasiado en llegar. Álvaro, portavoz de Els Verds-Equo, una de las patas de Compromís, agotó la paciencia del presidente de la Generalitat, Ximo Puig, y de la consellera de Agricultura y Medio Ambiente, Elena Cebrián, cuando desveló la pasada semana en su blog personal el contenido de una reunión mantenida junto a los directivos de la azulejera Keraben. La primicia de Álvaro cayó como un tiro en Presidencia, puesto que reveló que los planes de esta empresa castellonense para ampliar su planta de Nules, la inversión (15 millones) y los empleos que generaría (70).

Se le acusa también de otras filtraciones interesadas sobre las destitución de dos cargos que dependían se su Secretaría Autonómica y que, según aseguró ayer, la vicepresidenta del Consell, Mónica Oltra, se dan por descartados.

La versión que Oltra dio ayer en la rueda de prensa que sucede al pleno del Consell sobre esta cuestión fue la estándar. Le dio las gracias por los servicios prestados y aseguró que su destitución se debe a que quería dar un nuevo impulso a las áreas que dependen de se departamento.

Lo que sí admitió Oltra es que su relevo nada tiene que ver con la implantación del Sistema de Depósito, Devolución y Retorno (SDDR) en el que tanto empeño ha puesto Álvaro. Aseguró que nunca se ha renunciado a este sistema y que figura en la segunda revisión del Pacto del Botànic. Eso sí, confirmó que quizás «los tiempos y los ritmos» con los que quería actuar el ex secretario autonómico no eran los adecuados.

De hecho, el sustituto de Julià Álvaro tiene un perfil muy similar. Es un histórico militante del ecologismo social, forma parte de Esquerra Ecologista Els Verds y aunque es maestro de profesión, durante cuatro años ha sido el responsable del área de sostenibilidad del Ayuntamiento de Ontinyent y de la Mancomunidad de municipios de la Vall d’ Albaida. Además, es miembro fundador y presidente de la Colla Ecologista L’ Arrel.

Así pues, su currículum apunta a que no tendrá inconveniente alguno en seguir desarrollando el Plan Integral de Residuos (PIR) en los términos en los que está planteado y que, tal y como publicó ayer LA RAZÓN, mantiene como prioridad la implantación del SDDR, un sistema que rechazan los empresarios valencianos de manera unánime.

«Tiene el perfil idóneo para seguir desarrollando políticas ecologistas», aseguró Oltra, quien destacó que había logrado el premio Ciudad Sostenible en Educación Ambiental en 2015 por parte del Ministerio de Medio Ambiente.

Equo se distancia de Oltra

Desde Compromís se da por hecho que la destitución de Álvaro ha sido la puntilla para que Equo deje de formar parte de Compromís en las próximas elecciones autonómicas y que, por tanto, se unirán a Podemos.

El comunicado enviado ayer por Equo dejaba más que claro que la comunión con el partido de Oltra está rota. El coportavoz de esta formación y diputado en el Congreso, Juantxo López de Uralde, denunció que el Consell había cedido ante los empresarios frente a «las políticas valientes» del exsecretario autonómico. «Ha sido un ejemplo de honestidad, valentía y transparencia».

«Ha cedido a las presiones de los poderosos cesando a la figura más incómoda para el sistema y es la culminación de meses de zancadillas y obstáculos a las políticas ambientales. Es una bofetada sin paliativos al ecologismo político en la cara de Julià Álvaro».

Por el contrario, el grupo parlamentario popular aplaudió su cese, mientras que Ciudadanos criticó que las crisis internas del Consell han lastrado la gestión medioambiental.

La portavoz popular de Medio Ambiente, Elisa Díaz, señaló que el Medio Ambiente valenciano está de enhorabuena. «Es la mejor decisión de la consellera Elena Cebrián en casi tres años». Además, insistió en que el PP no pedía por capricho su destitución, sino que era una «necesidad» reclamada por muchos sectores de la sociedad.