Una pirotecnia de Huesca hace temblar Valencia con una mascletà clásica

El tercer debutante de los cuatro que hasta ahora han disparado en la plaza del Ayuntamiento de Valencia en el ciclo fallero ha sorprendido con una mascletà "como las que se hacía hace años", sin casi efectos aéreos y con un gran e impactante terremoto terrestre final en varias fases.

Aunque se estrenaba hoy en la plaza del Ayuntamiento, la pirotecnia Oscense (Huesca, 1978) ya sabe lo que es disparar en Fallas porque ha elaborado los espectáculos pirotécnicos durante veinte años en muchas comisiones falleras, como ha explicado su director gerente, Javier Pablo Martínez.

Hoy ha disparado una mascletà "como las que se hacían hace años, sin casi aéreos"y aunque lo ha combinado, era casi todo prácticamente terrestre porque "a la gente de Valencia lo que le gusta es que abajo la plaza tiemble y se mueva, y arriba no se mueve nada".

Martínez ha confesado que solo el inicio ha sido manual y el resto electrónico y que lo que más le ha gustado ha sido el prefinal y el último terremoto, que ha sido una sucesión de truenos que incrementaban en intensidad hasta el apoteosis final, que ha inundado de estruendo y humo la plaza valenciana.

Ha admitido la "responsabilidad"de disparar en Valencia porque cualquier fallo "te lo hacen pagar"pero ha asegurado que volvería si pudiera el año que viene.

Martínez, que ha explicado que su empresa es fabricante, importador y exportador y que, además de en España, también disparan en Francia e Italia, ha defendido a los pirotécnicos que critican las malas condiciones de disparar en Valencia.

"Tenían que subir el presupuesto. No se puede disparar con 4.000 y 5.000 euros la barbaridad de masa reglamentada que se tira", ha apuntado Martínez, quien ha dicho que con ese dinero, como mucho, se podrían disparar 60 kilos.

En cinco minutos y con una carga de 120 kilos de masa reglamentada, la pirotecnia Oscense se ha metido a la plaza en el bolsillo como ha podido comprobar el pirotécnico cuando ha subido al balcón del Ayuntamiento a recibir el aplauso masivo que ha reconocido su primer trabajo en este coso pirotécnico, epicentro geográfico fallero hasta el próximo día 19.

En el balcón le han recibido la alcaldesa, Rita Barberá, y las falleras mayor, Estefanía López, e infantil, María Donderis, a las que acompañaban sus respectivas cortes de honor y que a las dos en punto han dado la orden de iniciar el disparo bajo un cielo en el que el sol ganaba poco a poco protagonismo entre las nubes.

Tras el disparo, dos periodistas extrabajadoras de Canal 9 que habían sido invitadas al balcón por parte del grupo municipal Compromís han blandido los tradicionales chalecos rojos de protesta por el cierre de Radiotelevisión Valenciana por encima de las falleras.

Incluso se han llegado a colar en la zona reservada a prensa para poder enseñar su chaleco reivindicativo por el balcón pero varios agentes de la Policía Local les ha invitado a salir, les ha requisado las prendas y las ha identificado, como han relatado fuentes municipales y de Compromís.

El concejal de Seguridad Ciudadana, Miquel Domínguez, ha explicado que el balcón "no es lugar reivindicativo sino un sitio festivo e institucional"y ha agregado que las protestas se tienen que hacer en la calle.

Entre los invitados institucionales al balcón estaba el teniente general Rafael Comas, jefe del cuartel de Alta Disponibilidad de la OTAN en Bétera.

Igualmente han asistido a la mascletà los rectores de la Universidad Politécnica de Valencia, Francisco José Mora; Universitat de Valencia, Esteban Morcillo; Universidad Cardenal Herrera-CEU, Rosa María Visiedo; Universidad Católica, José Alfredo Peris, y Universidad Europea, José Enrique Fernández, que previamente habían participado en un acto con Barberá.

El balcón también ha contado con la presencia del intendente del Palau de les Arts, David Livermore, y cinco de los cantantes de la ópera "Norma"que se estrena el próximo domingo en el centro operístico, Elisa Barbero, Serguei Artanov, Cristina Alunno, Federica Alfano y David Fruci.

Según Cruz Roja, durante el disparo de hoy se ha atendido a siete personas por sufrir lipotimias y a otra por una crisis de ansiedad.