Política

Vecinos de Espinardo salen de nuevo a la calle para exigir el fin de la inseguridad ciudadana

El presidente del colectivo propone una asamblea semanal permanente para frenar la delincuencia

El presidente del colectivo propone una Asamblea semanal permanente para frenar la delincuencia

Con una población de algo más de 11.500 habitantes (según el INE en 2016), el barrio de Espinardo se ha convertido en uno de esos focos problemáticos de la ciudad de Murcia en el que, al parecer, nadie se atreve a intervenir. Si la semana pasada la Asociación de Vecinos por Espinardo salió a la calle para condenar el atropello de una madre y su bebé en un accidente de tráfico, a partir de las ocho de esta tarde volverán a concentrarse en la calle Acequia para exigir una mayor seguridad ciudadana. «Pedimos que las autoridades hagan algo, limitadores de velocidad, multas o algún tipo de control. Que nos den una solución ante la inseguridad del barrio».

Así lo trasladó a LA RAZÓN el presidente de la Asociación vecinal, José Antonio Baños, quien reprochó una vez más la «falta de atención» que reciben los ciudadanos del barrio murciano ante una situación cada vez más insostenible. «En Espinardo hay un porcentaje altísimo de gente con problemas de todo tipo: exclusión social, abandono escolar, drogadicción, robos, exceso de velocidad, y falta de civismo en general que se convierte en un foco de conflictos elevado a la enésima potencia».

Asegura Baños que los atropellos no son más que uno de los problemas que tiene el barrio en general, ya que también hay bandas organizadas de menores (y no tan menores) que presionan a la gente, cortan la calle por donde les place, y ponen música a altas horas de la noche a todo volumen.

El presidente vecinal también relató algunas de las propuestas trasladadas al Ayuntamiento de Murcia sobre las que consideran que podrían beneficiar al barrio como, por ejemplo, que dos agentes de la Policía Local tengan «dedicación exclusiva» a velar por la seguridad de esta zona. «Únicamente nos dijeron que analizarían la situación».

Asimismo, para la próxima semana, esperan reunirse con el delegado del Gobierno en la Región, «para ver qué aportaciones o soluciones nos da».

La cada vez más compleja convivencia también desemboca en una búsqueda de soluciones alternativas. En este sentido, los aproximadamente 400 socios vecinales se plantean organizar una asamblea ciudadana abierta en la que cada jueves, quien lo desee, se acerque a trasladar al colectivo los problemas que día a día se encuentra.

«Estamos pensando en instaurar un foro ciudadano -se resuelva o no la inseguridad vial-, en el que tratemos temas de diversa índole como la delincuencia, la sanidad, los robos y, en definitiva, los conflictos que atañen a nuestro barrio, a Espinardo».

Una calle «sin ley»

La calle Catedrático José Meseguer ha pasado de ser una zona residencial a utilizarse como una vía de salida del barrio hacia Murcia. Allí, según José Antonio Baños, los vehículos circulan a mucha velocidad, lo que provoca múltiples inseguridades para el resto de vecinos. «Hace poco, un coche se llevó por delante a otros siete vehículos».