Proyectos «con el miedo en el cuerpo»

La rehabilitación del Mercado de la Carne debe estar acabada a finales de 2014 pese a la debilidad financiera que afecta a las arcas públicas y privadas

El Mercado de la Puerta de la Carne lleva cerrado desde 1999
El Mercado de la Puerta de la Carne lleva cerrado desde 1999

El Ayuntamiento ha decidido impulsar la recuperación de la plaza de abastos de la Puerta de la Carne para instalar en el edificio varias iniciativas, entre ellas, un mercado «gourmet» y un espacio cultural. Con el proyecto presentado el viernes por el alcalde se quiere dar vida a una zona que cuenta con planes de rehabilitación desde el año 1999 y en los que también se incluye la antigua estación de Cádiz. La fecha para que todo funcione, tras un coste de más de ocho millones de euros, es diciembre de 2014. Es decir, en dos años tiene que estar a pleno rendimiento uno de los edificios que ha sufrido de manera más intensa el vandalismo y el abandono de las autoridades municipales. De hecho, en 2009 el anterior Gobierno municipal, integrado por PSOE e IU, reconoció que no se podría llevar a cabo una recuperación con fondos privados porque la empresa encargada de hacerlo no lograba la financiación. Esta nueva iniciativa se presenta como un nuevo intento del Gobierno de Zoido por tratar de salvar de la ruina a varios edificios de alto valor histórico y a la vez revitalizar zonas degradadas mediante la integración en los inmuebles de servicios culturales y sociales. Este caso concreto se une a la idea, aún no desarrollada, de recuperar la Real Fábrica de Artillería,como ya ha anunciado en varias ocasiones el alcalde.

Pese a ello, y mirando hacia atrás, en la ciudad hay no pocos proyectos de similar envergadura que se han quedado en el aire, o simplemente a medio hacer, por diversas razones, entre las que destacan la falta de dinero y el conflicto entre administraciones. El más reciente ha sido la ruptura del acuerdo para la construcción del Caixafórum en las Reales Atarazanas por parte de La Caixa. Un episodio que llegó tras varios meses en los que desde la delegación de Urbanismo no se dieron los permisos necesarios para iniciar los trabajos previstos para el último trimestre de este año. Con el traslado del contenedor cultural a la Torre Pelli se ha vuelto a poner de manifiesto un «arma política» habitual: el urbanismo de confrontación. Una situación similar se dio en los terrenos del Estadio Olímpico cuando la empresa Decathlon desistió de instalar una tienda allí tras las trabas encontradas porque Urbanismo no pudo modificar el PGOU debido a la negativa de la Junta de Andalucía, que también ha frenado la venta del edificio de la antigua comisaria de la Gavidia y anunció en su momento que haría lo mismo con la intención de construir un parking en la Alameda. También se encuentra enquistado el futuro de la iglesia de Santa Catalina, donde tanto la Iglesia,como el Gobierno municipal y la Consejería de Cultura llevan debatiendo quién y cómo se tiene que afrontar el pago de los trabajos desde que el templo se clausuró en 2004. Francisco Granero, arquitecto encargado de la rehabilitación, pronosticó que en 2010 estaría lista para poder abrir las puertas. Igual suerte parece que sufre el acuario del Muelle de las Delicias. Desde hace doce años ya han sido tres las empresas que han desistido de llevar a cabo las obras, pero en este caso ha sido por problemas de las propias promotoras.

Más dolorosa si cabe es la ausencia de pulso para dar el empujón a las anunciadas ampliaciones del Museo de Bellas Artes a Monsalves y la restauración del Arqueológico con fondos estatales que no terminan de llegar.