Bomberos
Los Bomberos de la Comunidad de Madrid renuevan sus trajes: de azules a rojos, más ergonómicos y con tallaje femenino
La región ha comprado 1.800 modelos que vienen con mejoras técnicas, pero empezarán a usarse a partir de febrero
Los Bomberos de la Comunidad de Madrid ya no irán vestidos de azul, ahora llevarán el color rojo. Así será en los incendios estructurales, es decir, en los que suceden el interior de viviendas, naves u otros edificios, así como en los que ocurran en la vía pública y no sean incendios forestales. Además, estos nuevos trajes serán más ergonómicos, tendrán mejor protección térmica y ventilación, según anunció el viernes en el Parque de Valdemoro el consejero de Medio Ambiente y Agricultura e Interior de la región, Carlos Novillo.
La inversión del ejecutivo autonómico ha sido de 3,2 millones de euros para un total de 1.800 equipos compuestos de chaquetón y cubrepantalón. Andrés Pérez Fraguas, de 34 años y Oficial Responsable de Recursos Materiales de Bomberos de la Comunidad de Madrid, explica en conversación telefónica que el total de bomberos que lo necesitan operativamente es de 1.500, por lo que unos 300 están en reserva. «Además, hay un plan de compras programado para los próximos 3 años para incorporar más trajes debido a nuevas promociones y a la integración de los bomberos de Alcorcón». Este año se incorporará el Cuerpo de Bomberos de Alcorcón a la Comunidad, por lo que ya habrá tres sino dos: el del Ayuntamiento y el regional.
Estos trajes rojos también serán usados para rescates en espacios confinados o en intervenciones con riesgo nuclear, radiológico, biológico o químico (NRBQ). Los equipos todavía están siendo entregados a los usuarios, así que empezarán a usarse a partir de febrero.
Según Pérez, estos eran unan «reclamación» de hace años. «Llevábamos tiempo intentando renovar el traje, ya que los anteriores tenían una antigüedad de entre 10 y 20 años. Con esto conseguimos un equipo a la altura de un cuerpo de este tamaño».
Aparte de suponer un «cambio de imagen corporativa», los equipos vienen con mejores técnicas. El color no es solo estética, dice Pérez, lo que hace es reducir el estrés térmico al que se exponen los bomeros. «El cambio de color también tiene otros motivos, como la absorción de radiación: al ser un color más claro, absorbe menos calor, según pruebas realizadas hace unos años», explica Pérez.
Además, hay una mejora en seguridad y salud, continúa el oficial, que lleva tres años y medio en el Cuerpo. «Se incorporan bandas fotoluminiscentes que, al cargarse con luz, brillan en la oscuridad, permitiendo identificar al bombero a distancia». Otra novedad es la mejora en la «estanqueidad: impide aún más la posibilidad de que entren partículas nocivas —que por nuestro trabajo estamos expuestos a ellas y que se han demostrado que pueden ser cancerígenas— presentes en el entorno de un incendio debido a la combustión de materiales».
Asimismo, los trajes son más «ergonómicos». «Pasamos de tener un traje más pesado a este que se nota más ligero. Y el cubrepantalón está hecho para poder adaptarse a los movimientos y posturas del bombero en cada intervención», explica Pérez.
Además, es la primera vez que los trajes se han hecho con tallaje femenino. Es decir: las mujeres del Cuerpo han podido elegir uno teniendo en cuenta sus cuerpos. «Tradicionalmente era un servicio de hombres y no se tenía en cuenta esa forma del cuerpo, pero ahora se ha fabricado un patrón femenino para quienes lo requieran», añade Pérez.
«Estamos muy contentos. Los compañeros comentan que son muy cómodos y ligeros. Además, las características técnicas que requerimos son más exigentes que las que marca la norma», dice Pérez.
Los trajes, según se anunció en la presentación del viernes, soportan hasta 50 ciclos de lavado, frente a los cinco de los anteriores, y cuentan con una garantía de dos años en caso de cualquier defecto de fabricación.
Estos trajes no se usarán en los incendios forestales. Este verano ha sido uno de los más duros en la región. La temporada terminó con unas 3.700 hectáreas quemadas, la peor cifra en una década en la Comunidad. Lo más grave se lo llevó el de Tres Cantos, donde el fuego arrasó unas 2.000 hectáreas y en el que falleció Mircea, un mecánico rumano vecino de la localidad. «Estamos en proceso de licitación de nuevos trajes ligeros para rescates e incendios forestales, que se renovarán el año que viene. También serán rojos, aunque por normativa deben tener un 50% de superficie de alta visibilidad (amarillo fluorescente)», dice Pérez.