¡Gracias Emilio!

La Razón
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Más que nunca en vacaciones la educación de los hijos, constante y a veces verdaderamente ardua, se hace imprescindible para vivir en paz y sin disgustos evitables. Una buena educación en valores ahorra muchas preocupaciones a todos los niveles. Mañana la Asociación Histórica Guardia Civil, fundada en enero de 2014 por un grupo de veteranos y personal en activo de la Guardia Civil, compuesta también por personas del Cuerpo Nacional de Policía, Policía Local y Fuerzas Armadas, premia por su labor social a una persona a la que llevo años admirando: Emilio Calatayud. Como él dice «para ser un buen juez, hay que ser buena persona... ser honesto y tener los pies en la tierra». Algunas de sus recomendaciones están basadas precisamente en las experiencias de la Guardia Civil y la Policía, y como él afirma, hemos de aprenderlas si no queremos que nuestros hijos acaben pasando por tribunales como el suyo. El decálogo del delincuente sería, resumidamente: 1. Dadle todo cuanto desee, crecerá convencido de que el mundo entero le debe todo. 2. Reídle todas sus groserías, tonterías y salidas de tono, creerá que es muy gracioso. 3. No le deis ninguna formación espiritual. 4. Nunca le digáis que lo que hace está mal: podría adquirir complejos de culpabilidad y vivir frustrado. Primero creerá que le tienen manía y, más tarde, se convencerá de que la culpa es de la sociedad. 5. Recoged todo lo que vaya dejando tirado: así creerá que el mundo está a su servicio. 6. Dejadle ver y leer todo. Pronto dejará de tener criterio recto. 7. Padre y madre, discutid delante de él, así se irá acostumbrando. 8. Dadle todo el dinero que quiera: así crecerá pensando que para disponer de dinero no hace falta trabajar. 9. Que todos sus deseos estén satisfechos al instante: comer, beber, divertirse... ¡De otro modo podría acabar siendo un frustrado! 10. Dadle siempre la razón: son los profesores, la gente, las leyes... quienes la tienen tomada con él. Pues ya sabemos lo que no hay que hacer. ¡Gracias Emilio!