La hora de Tezanos

Nadie puede negar que desde que José Félix Tezanos dirige el CIS le ha dado una tremenda relevancia mediática. Aunque quizá es más adecuado usar el término controversia sobre el cambio de metodología que se aplica en el organismo público.

Las encuestas son como la hora, si tienes un reloj, sabes en todo momento qué hora es, sin embargo, si tienes varios y cada uno marca una hora diferente, nunca sabrás con exactitud en qué momento del día estás.

Por eso todos juegan a despistar y cuando se publican en los medios de comunicación sondeos negativos para un partido político, siempre aparece un estudio que ha encargado ese mismo partido y que arroja resultados muy diferentes, por supuesto en este caso favorables a él.

En los momentos en los que el PSOE se encontraba acosado porque se publicaban sondeos, un día sí y otro también, siempre aparecía un estudio electoral de la fundación presidida por el bueno de José Félix que contradecía el resto de publicaciones.

En realidad era como poner otro reloj en la escena con una hora diferente para causar incertidumbre y, por tanto, restar credibilidad a todos los demás. El reloj de Tezanos tenía su propio mecanismo, cerrajería de precisión se podría decir, en la que participaban profesionales del gremio como Rafael Simancas, profesional de la encuesta, quiero decir.

Por tanto, nadie puede acusar de incoherencia a José Félix Tezanos, porque lo que está aplicando en el CIS es su metodología demoscópica de siempre. Seguramente pensó que el nombramiento se debía a que siempre acertaba en sus predicciones, entonces, para qué iba a cambiar el proceso con el que tan bien le había ido.

Una de las frases más conocidas del recordado presidente del grupo Planeta, José Manuel Lara, era la máxima de que “nunca se debe confundir el catálogo de la editorial con la biblioteca personal”. Y con el CIS nunca sabemos si es deseo o realidad.

A lo mejor, el pobre José Félix, hacía bien en animar electoralmente, porque nadie puede negar que sea un hombre de partido, leal y comprometido hasta el punto que dudó entre presidir el CIS y continuar en la ejecutiva de Pedro Sánchez. Lo malo es que ahora no está para animar, sino para describir la realidad.

Dentro de dos meses vamos a comprobar si los datos crudos del CIS son más correctos que los cocinados y si Tezanos ha dado con la clave de cómo hay que interpretar los microdatos. Si es así, muchos propondrán que se le nombre presidente vitalicio, por eso de la hora exacta.

Claro que, si se equivoca mucho, a lo mejor no le vuelve a nombrar Pedro Sánchez, pero no porque no lo merezca, sino porque si ha errado el que hará los nombramientos será otro.

En todo caso, la gran novedad del CIS es que, frente al resto de sondeos, el bloque PSOE, Podemos sumaría más que el de Vox, PP y Ciudadanos y eso que los morados van de capa caída.

Ni que decir tiene que Pedro Sánchez es el líder mejor valorado, no explicita el CIS si solo se ha medido su valoración en España o también en el extranjero y, en caso de ser así, qué ranking ocupa respecto al resto de líderes mundiales.

Un histórico dirigente socialista gaditano, cuando alguien le mostraba un sondeo muy favorable, siempre respondía de la misma manera: “qué encuesta más buena, te habrá costado muy cara”. Pues bien, además el CIS no le ha costado nada a quien sale mejor parado, porque como todos sabemos, está al servicio de todos.