Nunca es suficiente brillo

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Al menos esto es que debió de pensar Victoria –esta muchacha austríaca es la heredera del imperio Swarovski, además de cantante de éxito en su tierra– cuando decidió casarse, y encargó su traje de novia, que le salió por un pico, 800.000 euros. Solo en cristales de la firma, que se los pusieron al costo, llevaba 500.000. El peso del vestidito era de 45 kilos, figúrense en qué estado de agotamiento llegó la novia al altar. El novio, de nombre Werner, es inversor y debe ser de los buenos, solo hay que ver el pelotazo que ha dado al casarse. Como verán, el brillo no faltó en este enlace. Esto nos los cuenta ¡Hola!, que nos trae a su portada una bella y rejuvenecida Agatha Ruiz de la Prada, con el titular: «Habla por primera vez tras obtener el divorcio». La verdad es que la entrevista es muy impactante. Hay, aparte de dolor y sorpresa al ser informada por su marido de que todo había terminado, una lección de contención, astucia y de mirada al mañana. Cuenta que no preguntó nada, al día siguiente, con la misma naturalidad que se puede hablar de dónde pasar el verano. Ella le preguntó: con esta casa y la de Mallorca, qué pasa. No pasa nada, pasa a ser propiedad tuya y de nuestros hijos, contestó Pedro J. Así da gusto, ella reconoce que en el terreno económico el ex se ha portado no bien, mejor. A pesar de ello, no quiere volver a verlo. También en portada, gran ventana con Preysler y grupo de amigas. Habían inaugurado tienda de Porcelanosa y les dijo: veniros a casa a tomar unas copitas y de paso os enseño la nueva piscina, que ya tenía más años que alguna de nosotras. Dicho y hecho. Carmen Martínez Bordiú, reaparecida después de un largo periodo de letargo; Nieves Álvarez, que lo mismo la ves en bañador en un anuncio de El Corte Inglés que delante de una tarta o en un concierto; Amaia Salamanca, con un regalo de su pareja, casa palacio en el barrio de Santa Cruz de Sevilla, que es lo que ella decía, con lo que nos gusta venir, vivir de alquiler ni es chic ni tan siquiera rentable; María Colonques, que es la que realmente paga el posado; no podía faltar un hombre, a ser posible que sea novedoso, quién mejor que Pepe Barroso Jr., que es un bellezón y sobrado de clase. Estos son los reportajes de toda la vida, y no los juicios, las demandas y otras noticias de lo más vulgar. Por favor, camarero, me pone una copa de champagne helado, pero de la misma marca que se sirve en la casa de la Preysler.