La situación
El «momento Podemos» de Vox
«Es el voto como zapatazo sobre la mesa, como pedrada contra el cristal»
La política en tiempos de las redes sociales provoca monstruos, como le ocurría al adormecido hombre de famoso grabado de Goya, rodeado de miedos generados por el sueño de la razón. La veloz circulación de excrecencias variadas a través de esas redes ha elevado a las instituciones a quienes desprecian a esas mismas instituciones. Y algunos han llegado hasta el gobierno.
El más grave ejemplo de esta política de tiempos modernos es Donald Trump, maestro en el arte de la manipulación de la gente. Pero el suyo es un caso único, porque Trump ha sabido perpetuarse, a pesar de su derrota electoral de 2020. El presidente de Estados Unidos ha mantenido viva y poderosa su base social, para recuperar el poder en 2024, y lanzar una ofensiva ideológica para destruir el orden mundial creado por su propio país después de la Segunda Guerra Mundial, y para poner en marcha un proceso que convierta en una autocracia a la única nación que ha sido una democracia desde su nacimiento.
España, en su modestia y salvando muchas distancias, también ha tenido sus políticos tuiteros. Podemos no hubiera puesto en apuros la primacía del PSOE en la izquierda, allá por 2015 y 2016, sin las redes sociales. El podemismo supo convertirse en el refugio del cabreo nacional. Y no será difícil encontrar a alguien que recuerde a un amigo de derechas que votó a Podemos en aquellos tiempos, simplemente por fastidiar. Pero el efecto suele tener fecha de caducidad.
En los últimos años, la España cabreada vota a Vox (no descarten que alguno de esos votantes lo fuera también de Podemos, en su día). Esos ciudadanos enfadados no deciden su papeleta por las muchas y atinadas medidas adoptadas por los dirigentes de Vox en los gobiernos municipales o autonómicos, porque están inéditos. Es el voto como zapatazo sobre la mesa, como pedrada contra el cristal, y sin especial determinación por convertir esa elección en ejercicio de gobierno. Es suficiente con elevar el tono hacia algo que se parezca más al griterío que a la reflexión atinada. Vox vive en 2026 su «momento Podemos» de 2016. Veremos lo que dura.
