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Salud

Encuentran una prometedora forma de reducir el consumo de alcohol y cannabis entre adultos jóvenes

Varios trabajos publicados en "Journal of Studies on Alcohol and Drugs" confirman la eficacia de una intervención digital

Jóvenes viendo el móvil Imagen de pressfoto en Freepik

Los adultos jóvenes de hoy son nativos digitales, con un manejo natural de dispositivos y plataformas en línea, por lo que algunas de sus intervenciones de salud conductual más efectivas probablemente llegarán a sus bolsillos a través de mensajes de texto, aplicaciones u otros medios móviles. Ahora, una nueva investigación muestra que estas intervenciones para el consumo de alcohol y cannabis entre los adultos jóvenes tienen potencial para reducir los daños, según tres informes publicados en la Revista de Estudios sobre Alcohol y Drogas.

El consumo excesivo de alcohol y cannabis entre los adultos jóvenes sigue teniendo un alto coste para las personas y la sociedad, con riesgos y consecuencias como accidentes de tráfico mortales, agresiones y lesiones accidentales. Con el uso de teléfonos inteligentes, las personas pueden proporcionar grandes cantidades de datos en tiempo real mientras se encuentran en su entorno natural. Estos datos, recopilados mediante evaluaciones diarias o "evaluaciones momentáneas", pueden utilizarse en intervenciones de salud móvil para impulsar el cambio de comportamiento y la prevención de adicciones, como se destaca en estos estudios.

“Nuestra motivación era mostrar cómo los datos de evaluación diaria y ecológica momentánea pueden utilizarse de forma creativa, con personas que informan sobre sus experiencias hasta varias veces al día durante un período determinado”, afirma Anne M. Fairlie, profesora asociada de investigación del Departamento de Psiquiatría y Ciencias del Comportamiento de la Facultad de Medicina de la Universidad de Washington. Fairlie fue coautora de dos de los tres estudios, así como de un editorial que resume la investigación. “La recopilación de estos tres artículos de investigación deja claro que datos similares pueden incorporarse a diferentes tipos de intervenciones de maneras únicas”, añade Fairlie.

En un estudio, Traci M. Kennedy, de la Universidad de Pittsburgh, y sus colegas estudiaron una intervención de salud móvil diseñada específicamente para adultos jóvenes con trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) con alto riesgo de consumo excesivo de alcohol. Los participantes recibieron registros frecuentes a través de sus teléfonos inteligentes para ayudar a identificar patrones en los síntomas del TDAH y su consumo de alcohol. Con base en sus respuestas, los participantes recibieron retroalimentación personalizada para mejorar su autoconciencia y reducir el consumo de alcohol.

En un segundo artículo, investigadores dirigidos por Melissa A. Lewis, de la Universidad de Texas en Arlington, describen el desarrollo de una intervención web (seguida de mensajes de texto enviados tres veces por semana durante ocho semanas) para adultos jóvenes en riesgo de consumo de alcohol y cannabis. Su estudio demostró que comprender las motivaciones y barreras de las personas con respecto al consumo de sustancias a través de sus respuestas puede ayudar a los investigadores a adaptar los mensajes sobre "estrategias conductuales de protección" (es decir, estrategias para moderar el consumo y reducir el riesgo) para reducir los daños.

El tercer estudio, realizado por Fairlie y sus colegas, examina el uso de la evaluación momentánea para recopilar datos en tiempo real de adultos jóvenes que experimentan ansias de beber alcohol en respuesta a diversas señales y factores situacionales. Los participantes completaron múltiples encuestas diarias durante 17 días antes de recibir una intervención de retroalimentación personalizada única basada en sus datos agregados, diseñada para permitirles reconocer mejor los desencadenantes de su consumo.

“Un tema claro en los estudios fue la importancia de adaptar las intervenciones, aunque cada uno utilizó un enfoque distinto”, afirma Fairlie. “En conjunto, ilustran múltiples vías para una personalización significativa y refuerzan la idea de que la evaluación ecológica momentánea es una herramienta flexible, no un enfoque fijo. Fue alentador observar esa adaptabilidad en los estudios”.

En definitiva, concluye Fairlie, que “existen muchas maneras de traducir los datos de la evaluación diaria y momentánea en contenido de intervención personalizado, lo cual es importante para impulsar la innovación y, al mismo tiempo, fundamentar el trabajo en una metodología sólida”. Así, Fairlie señala que, a medida que este tipo de investigación avance, podemos esperar intervenciones digitales más novedosas y creativas, adaptadas para promover decisiones y comportamientos más saludables entre diferentes grupos de jóvenes adultos en riesgo.