
Salud
El sencillo test matutino que podría predecir tu envejecimiento
Roxana Elena Bucur, experta en fitness y deporte, asegura que un minuto con cada mano utilizando una taza pesada o una bolsa puede ser todo lo que necesitas

Una experta en fitness afirma que una prueba de dos minutos usando tu taza de café por la mañana podría ayudar a determinar qué tan saludable estás y si podrías tener problemas en el futuro cercano. Roxana Elena Bucur, experta en fitness y deporte, asegura que un minuto con cada mano utilizando una taza pesada o una bolsa puede ser todo lo que necesitas.
Una prueba de agarre en solo dos minutos
Roxana explica que basta con sostener una taza significativamente pesada o una bolsa de la compra con un agarre suave y firme —sin apretar con todas tus fuerzas— durante aproximadamente un minuto por mano. “Si no puedes mantener el agarre relajado o tu mano se cansa o tiembla, indica una fuerza de agarre débil, lo que está relacionado con una mayor mortalidad y menor independencia más adelante en la vida”, señala.
Sostener una taza o bolsa pesada con un agarre suave y constante permite comprobar si tus manos pueden manejar el peso sin apretar por pánico. Si no puedes hacerlo, podría indicar debilidad en el agarre. Según la experta, un agarre más fuerte está vinculado a una vida más larga. Además, llevar el café de esta manera desarrolla la resistencia necesaria para el futuro y ayuda a proteger la independencia a medida que envejecemos.
Para realizar la prueba, recomienda usar una taza grande y llena o una bolsa que se sienta significativamente pesada, aproximadamente el peso de dos botellas grandes de leche. El peso debe hacerte consciente de la carga, pero permitir mantener la mano suave sin pellizcar. Si puedes caminar durante alrededor de un minuto por mano, tranquilo y estable, la prueba cuenta como válida. Si necesitas apretar con fuerza, es demasiado pesado.
Señales de alerta y cómo mejorar
“Si tu mano tiembla o se fatiga en cuestión de segundos, tu resistencia de agarre es baja en este momento. Eso importa, porque la fuerza de agarre suele reflejar la fuerza general y el envejecimiento saludable”, explica Roxana. Aconseja tomarlo como una advertencia temprana y no como una mala noticia: reducir el peso y practicar a diario con un agarre relajado suele mejorar la capacidad rápidamente. Si el problema persiste o sueles dejar caer cosas, recomienda acudir al médico de cabecera o a un fisioterapeuta.
La experta advierte que el mayor error es apretar con todas las fuerzas, ya que eso enmascara la debilidad de las manos y provoca fatiga rápida. Recomienda dejar que el asa descanse sobre los dedos y mantener el pulgar suave, “como si sostuvieras un gato dormido que no quieres despertar”. También señala que usar solo el índice y el pulgar es otra trampa frecuente: la solución es suavizar el agarre, respirar y dejar que toda la mano comparta la carga.
El ejercicio puede realizarse durante unos 30 a 60 segundos por mano, una o dos veces al día, al tomar café o hacer la compra. Es importante mantener la muñeca relajada, sin doblarla ni forzarla. Si la taza lleva la mano a ángulos incómodos, es demasiado pesada. Debe sentirse el trabajo en la mano y el antebrazo, pero sin dolor agudo, y terminar con sensación de activación, no de agotamiento.
Roxana también advierte sobre señales de alerta como hormigueo, entumecimiento, dolor agudo en el pulgar o dejar caer la taza. En esos casos, recomienda reducir la intensidad, usar un peso más ligero y dar descanso a la mano uno o dos días. Si los síntomas persisten, despiertan por la noche o se siguen dejando caer objetos, aconseja consultar con un profesional sanitario.
Según la experta, este transporte relajado con una taza o bolsa pesada entrena toda la mano de la forma en que se utiliza en la vida real y puede realizarse a diario sin complicaciones. Aunque los curls de muñeca tienen su lugar, afirma que no desarrollan la resistencia simple y el agarre tranquilo que predicen la capacidad funcional en la vida cotidiana.
“La edad reduce naturalmente el músculo, y las largas horas frente al escritorio y el uso del teléfono nos vuelven rígidos y dependientes del pulgar, pero débiles en toda la mano”, explica. La prueba de la taza, asegura, detecta estos cambios de forma temprana: si necesitas apretar con fuerza, la muñeca se dobla o no puedes mantener un agarre tranquilo durante un minuto, tus hábitos diarios lo están demostrando. La solución es practicar transportes relajados con regularidad para preparar las manos para el futuro.
Además, propone convertir la prueba en un pequeño entrenamiento alternando las manos con frecuencia, eligiendo un asa más gruesa, caminando un poco más lejos o llevando dos bolsas más pequeñas en lugar de una ligera. Siempre con el agarre relajado y la muñeca suelta.
“La mayoría de las personas notan cambios en dos o tres semanas”, concluye. Las señales de mejora incluyen que la taza se sienta más ligera, la mano permanezca estable sin temblar, se pueda sostener durante más tiempo sin apretar y llevar bolsas de la compra resulte más fácil. Cuando puedes cargar una bolsa pesada con un agarre suave sin siquiera pensarlo, la prueba está cumpliendo su objetivo: construir fuerza que dará frutos más adelante.
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