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Suicidio

El suicidio femenino sigue patrones familiares más fuertes que el masculino

En las relaciones madre‑hija y entre hermanas el riesgo de intentos autolíticos puede multiplicarse por cuatro, según una investigación del Instituto Karolisnska

Uno de cada cuatro suicidios corresponde a población femenina larazon

La intención suicida de las mujeres podría transmitirse de forma más intensa entre familiares femeninas, según un amplio estudio del Instituto Karolinska (Suecia) publicado en BMJ Mental Health. La investigación, basada en datos de más de tres millones de personas, muestra que el riesgo de intento de suicidio se "agrupa" dentro de las familias, especialmente entre parientes del mismo sexo. Esta influencia es más marcada en las relaciones madre‑hija y entre hermanas, donde el riesgo puede llegar a multiplicarse por cuatro.

Aunque los factores genéticos representan aproximadamente el 42% del riesgo, los autores señalan que esto no explica por completo por qué las mujeres intentan suicidarse casi el doble que los hombres a nivel global. Los factores no genéticos -hormonales, neurobiológicos o sociales- parecen desempeñar un papel determinante.

El estudio siguió a todos los participantes desde los 10 años hasta finales de 2019. En ese periodo, 89.278 personas (3%) realizaron al menos un intento de suicidio, y 126.411 (4%) se autolesionaron, siendo las mujeres las protagonistas de más de la mitad de los intentos (55%). En Suecia, al igual que en otros países, las mujeres intentan suicidarse más, pero los hombres presentan mayor mortalidad.

La mayor concentración de riesgo apareció entre parejas madre‑hija y entre hermanas, mientras que la agregación fue menor en vínculos mixtos o entre padres e hijos varones. Esta diferencia apuntaría a influencias del entorno familiar específicamente femeninas.

1.051 mujeres fallecidas en España en 2024

La realidad española confirma que el suicidio sigue siendo un grave problema de salud pública. Según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) correspondientes a 2024, en España se registraron 3.953 suicidios, lo que supone una ligera reducción respecto a 2023. De ellos, 1.051 fueron mujeres, mientras que 2.902 correspondieron a hombres, manteniéndose la proporción habitual de que uno de cada cuatro suicidios corresponde a población femenina. Esto implica que, en nuestro país, 4,2 mujeres por cada 100.000 se quitaron la vida en 2024, frente a 12,05 hombres, según las cifras oficiales.

A pesar de que la tasa femenina es mucho más baja que la masculina, los especialistas subrayan que las mujeres presentan más intentos, alineándose con las conclusiones del estudio sueco: menos mortalidad, pero más conductas suicidas no fatales.

Tendencia en descenso, pero con señales preocupantes

Los datos del Observatorio del Suicidio muestran que 2024 fue el segundo año consecutivo de descenso, con un 4% menos de fallecimientos globales y una bajada del 2% en mujeres. Sin embargo, este descenso es menos pronunciado en población femenina que en hombres. Algunas comunidades mantienen tasas históricamente superiores a la media, como Asturias y Galicia, mientras que Madrid y Cataluña registran cifras más bajas.

Las cifras provisionales también revelan un aumento preocupante en determinados grupos de edad. En 2024, por ejemplo, fallecieron 90 adolescentes menores de 20 años, 14 más que el año anterior, según la Plataforma Nacional para la Prevención del Suicidio (INE). Aunque la distribución por sexos no se detalla en esa publicación concreta, los expertos advierten de que las conductas suicidas en adolescentes están creciendo especialmente entre mujeres jóvenes, en línea con tendencias internacionales observadas por la OMS.

El trabajo del Instituto Karolinska, aunque basado en población sueca, ofrece claves relevantes para interpretar el patrón español. La primera es que la genética influye, pero no determina. El hecho de que la heredabilidad estimada (42%) sea similar en ambos sexos confirma que las diferencias observadas entre hombres y mujeres son consecuencia de factores no genéticos.

Mujeres y adolescentes en situación de vulnerablidad: mayor riesgo

La segunda es que el entorno familiar femenino tiene un peso mayor. España, donde las mujeres intentan suicidarse más pero menos intentos tienen consecuencias fatales, podría beneficiarse de desarrollar estrategias familiares específicas, especialmente dirigidas a madres e hijas.

Por último, la mayor presencia de trastornos psiquiátricos en mujeres que intentan suicidarse confirma el patrón. En el estudio sueco, el 76% de quienes lo intentaron padecían algún trastorno, con mayor prevalencia en mujeres. Este dato refuerza la necesidad de mejorar el acceso a la salud mental, especialmente para jóvenes y mujeres en situación de vulnerabilidad

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