Salud

Así explica la ciencia cómo el alcohol daña seriamente a tus riñones

Además del alcohol, refrescos azucarados y bebidas energéticas también pueden alterar la función renal, favorecer la deshidratación y aumentar el riesgo de daño a largo plazo

Piedras en los riñones
Piedras en los riñonesDREAMSTIMELA RAZÓN

Horas después de consumir alcohol, especialmente si ha sido elevado, aparece lo que se conoce como resaca o malestar digestivo. Pero, además de estos efectos inmediatos, esta ingesta ejerce una influencia menos visible en el organismo.

“Después de varias celebraciones, de brindis, y de comidas copiosas, el cuerpo empieza a notar el esfuerzo. La resaca o la sed intensa son señales conocidas, pero hay un efecto menos evidente: el impacto que el alcohol tiene sobre los riñones. Esta sustancia puede interferir en su capacidad de filtrar toxinas, y a la hora de mantener el equilibrio de agua y de minerales, funciones esenciales para sentirnos bien en nuestro día a día”, advierte la Dra. Natalia Blanco Castro, jefa del Servicio de Hemodiálisis, del Hospital Quirónsalud A Coruña.

Concretamente, incide este experto en que el alcohol interfiere en el proceso de filtrado renal, que es el mecanismo que permite eliminar sustancias de desecho y mantener el equilibrio hídrico y mineral.

Así, explica cómo afecta el consumo desmedido a este órgano:

  • Sobrecarga tóxica del sistema renal: El exceso de alcohol y de los productos de su degradación en el hígado llegan al riñón y alteran su capacidad para realizar el filtrado de forma eficiente.
  • Alteración hormonal: El alcohol provoca un trastorno en la liberación de hormonas encargadas de regular el equilibrio del agua y de los minerales.
  • Menor irrigación sanguínea al riñón: Disminuye el flujo de sangre para este órgano.

“El consumo de bebidas alcohólicas puede tener consecuencias a corto y a largo plazo en el funcionamiento renal. Las principales son: aumento de la necesidad de orinar o poliuria; deshidratación, que es el origen de la resaca; alteraciones electrolíticas (cambios peligrosos en los niveles de sodio y potasio); fracaso renal agudo; enfermedad renal crónica; tendencia a formar cálculos renales o urolitiasis; infecciones urinarias; dolor renal tras beber”, detalla la Dra. Blanco.

De hecho, esta especialista de Quirónsalud A Coruña llama la atención sobre los casos extremos, donde el alcohol puede causar necrosis tubular aguda, una afección grave que empeora la función de los riñones. Según explica el doctor, esto puede derivar en insuficiencia renal aguda, e incluso en enfermedad renal crónica.

Cuidado con otro tipo de bebidas

Cualquier consumo de alcohol puede ser perjudicial para la salud en general y, en especial, la renal. Además, cuanto mayor es el porcentaje de esta sustancia, mayor es el impacto renal. Por esta razón, no se aconseja ni en moderación.

Pero las bebidas alcohólicas no son las únicas que pueden afectar a la salud renal. También es aconsejar cuidar la ingesta de:

  • Refrescos y zumos industriales: En grandes cantidades favorecen deshidratación, y los picos de azúcar en sangre.
  • Bebidas energéticas: No sólo contienen un exceso de azúcares, sino que también tienen un alto aporte de cafeína; no se recomienda mezclarlas con alcohol, ya que puede disminuir la percepción de intoxicación etílica, lo que lleva a excederse en el consumo.

“El consumo de bebidas azucaradas o energizantes, aunque parecen inofensivas, pueden afectar a la salud renal, ya que producen una falsa sensación de hidratación, y su aporte real de agua es bajo en comparación con la cantidad de azúcar que contienen. A su vez, hay que intentar evitar su consumo puesto que también desplazan el consumo de agua. Al tomar más bebidas azucaradas, solemos beber menos agua. Y lo ideal son al menos dos litros diarios”, mantiene la Dra. Blanco.

Pero también sostiene que este tipo de bebidas elevan el riesgo de aumento de peso. “Asimismo, el exceso de calorías líquidas pasa desapercibido, lo que puede hacer que ganemos unos kilos de más sin ser conscientes. Pero también estas bebidas alteran los niveles de glucosa en sangre, lo que puede favorecer el desarrollo de diabetes, una enfermedad que también perjudica a la función renal.

Consejos para cuidar el riñón

Con todo ello, este nefrólogo destaca cuáles son los pilares básicos del cuidado de la salud renal:

1. Realizar ejercicio con regularidad.

2. No fumar.

3. Evitar las bebidas alcohólicas, mantener un consumo responsable de las bebidas alcohólicas y azucaradas, "por tu salud y la de tus riñones".

4. No abusar de ciertos medicamentos, siempre consultando al médico.

5. Mantener una alimentación saludable y equilibrada. Recuerda que puedes seguir consejos y recetas especialmente indicadas para proteger los riñones.