Sociedad

Cómo evitar que el cambio de hora afecte a nuestro cuerpo

Adoptar medidas sencillas puede marcar la diferencia y ayudarnos a sobrellevar mejor esta transición

Cómo evitar que el cambio de hora afecte a nuestro cuerpo
Cómo evitar que el cambio de hora afecte a nuestro cuerpoistock

Este sábado 28 de marzo, España vuelve a adelantar sus relojes para dar la bienvenida al horario de verano. A las 2:00 de la madrugada pasarán a ser las 3:00, lo que implica dormir una hora menos. Aunque este ajuste busca aprovechar mejor la luz solar, lo cierto es que puede tener efectos en nuestro organismo, especialmente en los primeros días. La alteración del ritmo circadiano —nuestro “reloj interno”— puede provocar cansancio, dificultad para concentrarse e incluso cambios de humor.

Un pequeño cambio con impacto real

Aunque perder una hora de sueño puede parecer insignificante, diversos estudios han demostrado que el cuerpo necesita tiempo para adaptarse. Este desfase afecta a la producción de melatonina, la hormona que regula el sueño, y puede generar una sensación similar a un “jet lag” leve. Las personas más sensibles, como niños, mayores o quienes tienen rutinas muy estrictas, suelen notar más sus efectos.

Ajustar los horarios progresivamente

Una de las mejores formas de minimizar el impacto del cambio de hora es anticiparse. Los expertos recomiendan adelantar la hora de acostarse entre 10 y 15 minutos durante los días previos. De esta manera, el organismo se adapta de forma gradual y el salto no resulta tan brusco.

La importancia de la luz natural

La exposición a la luz solar es clave para regular el reloj biológico. Durante los días posteriores al cambio, es recomendable pasar tiempo al aire libre, especialmente por la mañana. Esto ayuda al cuerpo a sincronizarse con el nuevo horario y mejora la sensación de alerta durante el día.

Cuidar la rutina del sueño

Mantener hábitos regulares es fundamental. Intentar acostarse y levantarse a la misma hora, evitar el uso de pantallas antes de dormir y crear un ambiente adecuado en el dormitorio (oscuro, silencioso y fresco) favorece un descanso de calidad. También es aconsejable evitar cenas copiosas o estimulantes como la cafeína en las horas previas al sueño.

Escuchar al cuerpo

Cada persona reacciona de manera distinta al cambio de hora. Si durante los primeros días se experimenta mayor cansancio, conviene no forzar el ritmo y permitir pequeños descansos si es posible. En general, el organismo suele adaptarse en pocos días.

Aunque el debate sobre la continuidad del cambio horario sigue abierto en Europa, por ahora sigue formando parte de nuestra rutina anual. Adoptar medidas sencillas puede marcar la diferencia y ayudarnos a sobrellevar mejor esta transición.