Josep Pedrerol: «La imparcialidad es una gran broma»

Josep Pedrerol
Josep Pedrerol

Tantos años comentando dónde, cuándo y por cuánto dinero recalarían los jugadores de postín en los clubes de fútbol de campanillas y, paradojas de la vida, ha sido él quien se ha convertido en el fichaje del «mercado de invierno» de las cadenas comerciales. El próximo 6 de enero, Josep Pedrerol vuelve al «late night» en Nitro con «El Chiringuito de Jugones», donde, aunque esté bregado, le va a tocar repartir juego entre una plantilla de colaboradores que tocan a rebato en cuanto les nombran al equipo de sus entretelas o a ese jugador que les procura momentos de éxtasis o de desvelo. Eso es justo lo que esperan sus seguidores desde su salida intempestiva de Intereconomía a principios de diciembre.

–Está al frente de «Jugones» en laSexta, ahora «El Chiringuito» en Nitro... Todo queda en casa.

–Sí, era lógico que terminase en un canal de Atresmedia. No le voy a negar que para mí era muy importante tener detrás a un grupo de comunicación tan fuerte. Estaba cansado de pelear en solitario, de emitir en directo en condiciones que no eran las mejores... Ahora estamos respaldados por las redacciones de Antena 3 y laSexta.

–Tertulias deportivas viscerales, discusiones en las que se usaba un tono de voz alto en decibelios... Así era su «Punto pelota». ¿Y «El Chiringuito de Jugones»?

–No va a haber cambios, porque en este programa cada uno se muestra tal y como es. Ni yo ni mis colaboradores actuamos. Lo que se va a encontrar el espectador es periodistas apasionados, incluso a veces en exceso, hablando de fútbol. Eso le da un punto de frescura y de cercanía con el espectador. No se puede fingir la naturalidad.

–Tampoco sus colaboradores, sean periodistas o ex jugadores, disimulan ser hinchas de un equipo.

–Es que llevar puesta la camiseta de uno no es un obstáculo para hacer buen periodismo. Que a nadie se le olvide que «El Chiringuito de Jugones» es una tertulia basada en la información.

–O sea, que eso de la imparcialidad...

–Ésa es una gran broma. ¿Cómo puede pensar lo mismo alguien que ha nacido en el barrio de Pedralbes que el que es de Camas? a un periodista, como a cualquier persona con otra profesión, le marca lo que ha vivido, cómo se ha educado. Luego está la personalidad, el carácter... Lo que sí somos es honestos. Hay muchos que se dedican a dar lecciones de periodismo y luego lo que hacen es antiperiodístico totalmente, con un lenguaje visual que ya no se lleva.

–Imagino que tras su salida de Intereconomía hubo momentos de inquietud hasta que no se concretó el fichaje por Atresmedia.

–Ha sido un carrusel de emociones. La primera noche que no aparecimos en «Punto pelota» recibimos en la cuenta oficial de Twitter 100.000 tuits entre las 00:00 y las 02:30, su horario de emisión. ¡Hombre, algo habremos hecho bien para recibir tanto apoyo! Pero sí, tengo que reconocer que hasta que no se cerró nuestra incorporación a Nitro he estado descentrado. Se habla mucho de cifras: sí hemos ajustado los precios, pero para mí lo más importante era no perder la esencia del programa y que estuvieran los mismos colaboradores y redactores.

–Ha hablado de la esencia de «El Chiringuito», ¿es la polémica?

–No, es la información, saber reaccionar ante una noticia y darle el enfoque adecuado. Le pondré un ejemplo: el día que dimos la primicia de Blatter burlándose de Cristiano Ronaldo y diciendo que su preferido para ganar el Balón de Oro es Messi, teníamos otros siete temas encima de la mesa. Uno de nuestros redactores me avanzó el vídeo a las 00:30 de la madrugada, cambiamos totalmente la escaleta y nos pasamos una hora y media hablando del tema. Al final ha resultado ser la noticia del año.

–¿Cómo será el programa del 6 de enero?

–Ni idea, lo que sintamos en ese momento. Será un reencuentro. Lo que sí puedo garantizar es que entre enero y febrero entrevistaremos a tres personajes muy importantes del fútbol.

–¿Estará Casillas entre ellos?

–¿Quién sabe? Por regla general, no son los futbolistas los que se niegan a ser entrevistados. Son sus representantes los que dicen no a todo. Suelen tener a diez o quince personas alrededor que les marean un poco.

Éxito en las redes sociales

Insiste en que «empezamos desde cero, en una nueva cadena, otro dial...». Sí, pero no. «El Chiringuito de Jugones» ya tiene parte del camino hecho, al menos en las redes sociales. Todavía no ha empezado su emisión y su cuenta oficial en Twitter ya tiene 420.802 seguidores. Ya en «Punto Pelota», Pedrerol y su equipo se percataron de lo importante que eran las redes sociales; no en vano, fue el programa de las cadenas de TDT que generó más comentarios en la red social. «Estoy convencido de que parte de nuestro éxito radica en la interactuación con los espectadores. También es verdad que a muchos periodistas no les gusta que les repliquen los tuiteros, les contesten... Es un riesgo, pero tiene el encanto de lo inmediato», dice Pedrerol.