¿Resucitará la crisis los «talk shows»?

La rentabilidad del formato podría devolver estos espacios a la pequeña pantalla.. La 1 baraja un programa de este género para relanzar las tardes

Sandra Daviú heredó la batuta de Patricia Gaztañaga en 2008 y mantuvo «El Diario» con vida hasta 2011
Sandra Daviú heredó la batuta de Patricia Gaztañaga en 2008 y mantuvo «El Diario» con vida hasta 2011

Comenzaron dando voz a personas anónimas, acercando historias de la calle a ese universo catódico que parecía desplegar sus poderes terapéuticos al arañar emociones –y alguna que otra lágrima– a los telespectadores. Con el tiempo, sin embargo, acabaron convertidos en una plataforma «voyeurista» en la que se exhibían las más sórdidas intimidades y «frikis» de todo pelaje dispuestos a encontrar pareja o a endiñar un puñetazo en directo al amante de turno. Aunque los «talk shows» no adquirieron el mismo grado de agresividad en todos los países –en España fueron más blandos, nada que ver con lo que ocurría al otro lado del charco, donde Laura Bozzo instigaba a sus invitados hasta que llegaban a las manos–, lo cierto es que el formato se exportó con éxito por medio mundo cosechando buenos datos de audiencia –«El diario» de Antena 3, presentado por Sandra Daviú, se mantuvo en emisión hasta 2011– y, pese a que muchos ya daban por muerto el género, la crisis podría devolverle su reinado en la programación televisiva.

De hecho, varios portales especializados aseguraban esta semana que de cara a febrero, La 1 de TVE podría estar pensando en recuperar un «talk show», presentado por un rostro de la casa, con el que intentar reavivar sus tardes, que se han resentido con la pérdida de su serial estrella «Amar en tiempos revueltos». Fuentes de la pública consultadas por este diario confirman que «se están estudiando cambios para esta franja horaria», aunque sostienen que «hay distintas posibilidades» y no confirman ni desmienten las informaciones publicadas.

Razones para reavivar el género no faltan, ya que sintoniza muy bien con la televisión «low cost» que la crisis está obligando a asumir. «Es un formato barato que puede rellenar muchas horas de programación con pocos recursos», explica Àlvar Peris, profesor de Comunicación Audiovisual de la Universidad de Valencia. Y añade: «Si un capítulo de una serie de ficción tipo ''Águila Roja'' puede rondar el medio millón de euros y una entrega de ''Callejeros'' gira en torno a los 20.000 euros, los ''talk shows'' cuestan un poco más que los reportajes de actualidad y salen muy rentables, al igual que las tertulias, por eso tienen tanta presencia en las cadenas locales».

Fracasos anteriores

Otra cosa, más cuestionable, es si en la actualidad estos programas contarían con el apoyo de la audiencia. «El éxito en el número de seguidores es difícil de pronosticar, pero los últimos formatos que se han intentado hacer en España no han funcionado bien», comenta Peris. «Este género triunfó por la pulsión hacia el morbo que tenemos. Nos gusta conocer la vida íntima de otras personas», explica, antes de aclarar que no parece un formato óptimo para los tiempos que corren. «Con las redes sociales ahora hay más alternativas para que la gente pueda participar en el discurso televisivo sin necesidad de contar sus miserias», comenta.