Cuando minimizar las emociones hace más daño
Restar importancia a lo que siente otra persona también puede generar culpa o vergüenza por estar triste. Si alguien escucha constantemente que debería superarlo o que “no es para tanto”, puede empezar a pensar que hay algo mal en su forma de reaccionar. Sin embargo, la psicología recuerda que cada persona procesa las emociones a su propio ritmo y que no existe un tiempo universal para recuperarse de una pérdida, un problema o una decepción. Transmitir ese mensaje es, cuanto menos, difícil, pero es conveniente empezar por evitar patrones como los anteriores y luego tratar de ayudar desde la empatía y el respeto.
Por eso, los especialistas recomiendan sustituir este tipo de frases por actitudes más empáticas. A veces no hace falta tener la respuesta perfecta, sino simplemente acompañar, escuchar y mostrar comprensión. Preguntar cómo se siente la otra persona, dejar que se exprese o reconocer que está pasando por un momento difícil puede ayudar mucho más que intentar apresurar su proceso emocional.
No invalides los sentimientos del otro
Invalidar los sentimientos de los demás, aunque suene fuerte, es mucho más habitual de lo que creemos. Muchas actitudes que tenemos con personas que no están en su mejor momento, lejos de ser positivas, empeoran su situación, por lo que hay que pensar mucho lo que decimos y asegurarnos de que nuestras palabras tengan un efecto positivo en el otro. Frases como "Estoy aquí para escucharte todas las veces que necesites", "Tómate tu tiempo" o "No estás solo en esto" suelen funcionar y generar una sensación de confianza y respeto en el afectado.
Además, ser empático no solo tiene un efecto en cómo se siente la otra persona, sino en la confianza que tendrá en ti en un futuro para volver a contarte como se siente. Si percibe que invalidas sus sentimientos o generalizas su malestar, la próxima vez que esté mal y necesite ayuda le va a costar más elegirte.
El truco está en comprender que todo forma parte de un proceso y que las relaciones humanas son complicadas pero siempre hay que estar dispuesto a mejorar y aprender.




