Hasta el cuello de basura

China, con más de 300 millones de toneladas de basura por año, gobierna la lista de los países que más residuos producen del mundo

China, con más de 300 millones de toneladas de basura por año, gobierna la lista de los países que más residuos producen del mundo.

Reciclar es una de las actividades diarias más fáciles y gratificantes que los ciudadanos podemos llevar a cabo. Además de tratarse de un ejemplo de responsabilidad con el planeta, supone también que los habitantes de cualquier parte del mundo puedan disfrutar de un medio ambiente limpio y cuidado. Una acción tan simple como reciclar supone reducir la contaminación del aire y del agua, crear nuevas fuentes de empleo, ahorrar tiempo y dinero en la elaboración de nuevos productos o economizar recursos que escasean. Por supuesto, las campañas de sensibilización han sido necesarias durante las últimas décadas para crear conciencia en la población, algo que ha conllevado a un aumento progresivo de los niveles de reutilización de los materiales.

Gracias a ellas y al efecto de sus incisivos mensajes hemos podido conocer algunos datos impactantes: en lo que va de siglo, el nivel del mar ha aumentado unos 10 centímetros (más del doble que en siglo XX) y, en los próximos años, la Tierra aumentará su temperatura media entre 1.5Cº y 2,5Cº, lo que provocará que entre el 20-30% de las especies estén en peligro de extinción. Un equipo de expertos ecologistas elaboró un informe el año pasado en el que destacaron que cada año se producen entre 7.000 y 10.000 millones de toneladas de residuos en el mundo y que alrededor de 3.000 millones de personas carecen de acceso a instalaciones controladas para llevar a cabo una correcta gestión de los desperdicios. Afortunadamente, Es-paña está cada vez más concienciada con respecto a los beneficios de esta práctica. Uno de los datos más sorprendentes, revelado recientemente por el Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente, es que la tasa de reciclaje de papel, cartón, vidrio, metales, plástico y envases aumentó desde 2007 hasta 2015 hasta un 20%. En cuanto al vidrio, nuestro país superó recientemente en más de 10 puntos las exigencias marcadas por la UE, establecidas en el 60%, tras alcanzar una tasa de reciclaje por encima del 70%.

En el extranjero, el mejor ejemplo del éxito son algunos países de Europa como Suiza, Austria y Alemania –a la cabeza en la gestión de los residuos– que poseen los modelos de reciclaje más modernos del mundo. Por ejemplo, los alemanes gozan del llamado «Pfand», un sistema que España ya se plantea implantar y en el que el Gobierno premia económicante a los ciudadanos cuando reutilizan cualquier tipo de recipiente. Reciclar, una práctica muy extendida que el mundo se toma cada vez más en serio.