La Guardia Civil detiene al vecino de Laura Luelmo

El arrestado fue excarcelado en octubre tras cumplir un condena de veinte años por el asesinato de una mujer en 1995

Agentes de la Guardia Civil han detenido este martes al vecino de Laura Luelmo, que salió en libertad tras cumplir 20 años de condena por matar a una mujer

Agentes de la Guardia Civil han detenido este martes a Bernardo Montoya, el vecino de Laura Luelmo en El Campillo (Huelva), tras un movimiento sospechoso y dentro de la investigación por el crimen de la profesora de 26 años, han informado a Europa Press fuentes policiales. Estas fuentes precisan, no obstante, que no hay pruebas definitivas de su implicación en la muerte de la joven profesora.

Este martes, 24 horas después de que un voluntario alertara de que había descubierto ropa de mujer, llevando a la Guardia Civil a encontrar el cuerpo de la maestra natural de Zamora, agentes del Instituto Armado han desplegado un amplio dispositivo en la calle de El Campillo donde vivía de alquiler la joven.

Las citadas fuentes subrayan que la detención se ha precipitado por un movimiento sospechoso una vez iniciado los registros. Bernardo es hermano de Luciano Montoya, un vecino al que se ha descartado como sospechoso del crimen porque el 12 de diciembre, día de la desaparición de Laura Luelmo, se encontraba interno en la prisión de Ocaña (Toledo). La cárcel le concedió un permiso este lunes, el mismo día que apareció el cuerpo con señales de violencia.

No obstante, este vecino, con un historial de violencia hacia las mujeres, tiene un hermano gemelo, Bernardo, que también cumplió varias condenas por asesinato y robos. Este segundo sí se encontraba en libertad cuando desapareció Laura Luelmo. De hecho, fue excarcelado en octubre tras cumplir un condena de veinte años por asesinato.

Fuentes de la investigación han indicado a Efe que el detenido salió de la prisión de Huelva el pasado mes de octubre tras cumplir condena por el asesinato de una mujer de 81 años en 1995 en Cortegana (Huelva).

Los agentes de la Guardia Civil están desplegados desde el mediodía en la calle Córdoba, donde vivía la joven, concretamente en el número 13. Fuentes de la investigación han confirmado que había previsto varios registros, aunque sin concretar en qué domicilios o bienes.

El cuerpo de Laura presenta en la primera inspección ocular un fuerte golpe en la cabeza, además de otras señales de aparente violencia que deben contratarse con la autopsia que confirme las circunstancias que rodearon a su muerte, según han informado a Europa Press fuentes de la investigación.

Además de este golpe, los especialistas estudian otras señales de violencia con la duda aún de si son muestras de la agresión que causó la muerte de Laura o si son signos de la manipulación que sufrió el cuerpo para tratar de ser escondido.

La Guardia Civil se ha marcado como prioridad la búsqueda del móvil de Laura Luelmo horas después de hallar el cuerpo de la profesora. Además, se investiga al entorno de la joven zamorana, principalmente a vecinos considerados de interés para la investigación.