Caso Epstein
¿Quién es Karyna Shuliak? La última persona que habló con Jeffery Epstein en la cárcel antes de suicidarse
Su nombre aparece en el testamento firmado apenas 48 horas antes de la muerte del magnate
A comienzos de los años 2000 empezaron a salir a la luz acusaciones contra el financiero Jeffrey Epstein, señalado por pagar a adolescentes para mantener relaciones sexuales. En 2005 varias víctimas presentaron denuncias formales.
Sin embargo, su defensa consiguió cerrar un acuerdo con la Fiscalía —que más tarde sería duramente cuestionado por su legalidad— mediante el cual Epstein evitó cargos más graves. Finalmente, solo cumplió trece meses de prisión tras declararse culpable de solicitar servicios sexuales de una menor.
El testamento firmado dos días antes de su muerte
El 8 de agosto de 2019, apenas 48 horas antes de ser hallado muerto en su celda de Nueva York, Epstein firmó un testamento de 32 páginas. En él transfería su fortuna —valorada en cientos de millones de dólares— a un fideicomiso denominado “Trust 1953”, registrado en las Islas Vírgenes de Estados Unidos.
Este instrumento legal, habitual en el sistema anglosajón, permite canalizar bienes a través de una estructura privada que dificulta conocer públicamente la identidad de los beneficiarios. La opacidad del documento, en el que varios nombres aparecían censurados en las versiones divulgadas por el Departamento de Justicia, alimentó aún más las sospechas en torno a su patrimonio y a su fallecimiento.
Entre las disposiciones recogidas en ese testamento figuraba una asignación de 100 millones de dólares a Karyna Shuliak, su entonces pareja.
¿Quién es Karyna Shuliak?
Karyna Shuliak nació en marzo de 1989 en Bielorrusia. Llegó a Estados Unidos con alrededor de 20 años para continuar su formación académica.
Conoció a Jeffrey Epstein por el año 2009, poco después de que ella llegara a Estados Unidos a los 20 años y tras la primera condena de Epstein en Florida por solicitar prostitución a una menor.
Según consta en documentación judicial, Epstein financió sus estudios de odontología tras su paso por la Universidad Estatal de Medicina de Minsk y posteriormente en la Universidad de Columbia, donde se graduó en 2015.
En los registros, la joven aparece descrita como una estudiante brillante y políglota —dominaba el inglés y el ruso, además de tener conocimientos de francés—. Sus intereses no se limitaban al ámbito sanitario: también mostraba inclinación por la arquitectura, el diseño de interiores, el arte floral y el protocolo internacional.
Su papel en el entorno de Epstein
Con el paso del tiempo, Shuliak fue adquiriendo un papel relevante en la esfera privada del magnate. No solo lo acompañaba con frecuencia en viajes —incluidos desplazamientos en su jet privado—, sino que también gestionaba propiedades, supervisaba la decoración de residencias y organizaba distintos aspectos logísticos de su entorno doméstico.
Por esa presencia constante en su vida cotidiana, algunas personas del círculo cercano la apodaban “la inspectora”. En julio de 2019 estuvo junto a él cuando fue detenido en un aeropuerto de Nueva Jersey.
Mientras la presión pública y judicial aumentaba tras las nuevas acusaciones contra Epstein, ella permaneció a su lado. Para algunos observadores, se trataba de lealtad; para otros, de una relación marcada por la dependencia económica y personal.
El compromiso que nunca se celebró
Entre los bienes detallados en el testamento figuraba un llamativo anillo de compromiso con un diamante de 33 quilates, acompañado por otras decenas de diamantes certificados. El gesto apuntaba a una intención de boda que nunca llegó a materializarse, pero que Epstein dejó reflejada en sus disposiciones testamentarias.
La última llamada
Un dato especialmente llamativo es que Karyna Shuliak fue la última persona con la que Epstein habló por teléfono antes de que las autoridades declararan su suicidio el 10 de agosto de 2019. Este hecho, subrayado por distintos medios internacionales, no ha derivado en conclusiones judiciales, pero sí ha contribuido a incrementar el misterio que rodea su muerte.
Discreta y alejada de los focos mediáticos, Shuliak fue la última pareja conocida del financiero y la mujer a la que, según su entorno, pretendía convertir en su esposa en los días previos a su fallecimiento. Su nombre quedó inevitablemente ligado a uno de los episodios más controvertidos y enigmáticos de los últimos años.
Shuliak es la heredera del multimillonario. Documentos del Departamento de Justicia difundidos en 2026 indican que Epstein planeaba dejarle alrededor de 100 millones de dólares, incluyendo efectivo, una renta vitalicia y diversas propiedades de lujo.