Y tras Nadia, la presunta estafa de los 2.000 tumores

«No somos todos iguales», decía Paco Sanz en referencia al caso de la menor. Ahora él ha sido detenido por estafa.

«No somos todos iguales», decía Paco Sanz en referencia al caso de la menor. Ahora él ha sido detenido por estafa.

A Paco Sanz le han atropellado sus mentiras y esta misma mañana pasará a disposición judicial acusado de los delitos de estafa, apropiación indebida y blanqueo de capitales. Lo hará acompañado de sus padres, también detenidos, y a los que se investiga por los mismos delitos. Se calcula que la estafa puede superar con creces los 100.000 euros y que el juez puede incluso decretar la prisión provisional.

La historia de Paco Sanz es la de un valenciano de 46 años al que la Sanidad pública española detectó el síndrome de Cowden. Él mismo ha voceado su historia a los cuatro vientos: «Volvía de un viaje cuando me di cuenta de que se me caía el pelo. Al ir al médico me diagnosticó el síndrome: una enfermedad que he sufrido desde que nací, pero que nadie había sabido diagnosticarme. Incluso me han llegado a quemar toda la cara, pensando que tenía verrugas. La enfermedad me ha generado cerca de dos mil tumores. Intento hacer mi vida lo más normal posible, aunque es difícil, raramente me encuentro bien y siempre me duele algo. Para costearme los viajes y los tratamientos en Estados Unidos he destinado todos mis ahorros y los de mi familia y hasta hemos vendido nuestra vivienda familiar». A partir de ahí Paco pedía ayuda para seguir luchando contra la enfermedad. «Me quedan seis meses de vida», utilizaba como argumento definitivo.

Desde 2010 ha recaudado dinero a través de varias vías: las donaciones directas a la cuenta bancaria que publicitaba en internet y redes sociales; le escribieron y publicaron un libro de forma gratuita en el que hablaba de su enfermedad. Todos los beneficios de la venta iban engordando su fortuna. También abrió una cuenta de mensajes «premium». Cada ciudadano que le mandaba un SMS pagaba 1,45 euros del que la mitad del dinero se lo quedaba él.

Su castillo de naipes comenzó a temblar cuando se destapó el caso de los padres de Nadia, quienes mintieron sobre la enfermedad de su hija para conseguir que la opinión pública se apiadase de la menor y ellos darse a la buena vida con los donativos. Paco intuyó entonces que sus ingresos podían verse menguados porque a la gente se le encogería la generosidad por desconfianza. Por eso quiso atajarlo cargando contra los padres de la menor: «Este señor, el padre de Nadia, ha estafado con todo. Entonces, yo siempre digo que el damnificado es aquel que ha dado dinero y también a los que nos han estafado moralmente». Llegó incluso a inventarse un eslogan para revestirse de una pátina de credibilidad: «No todos somos iguales». Su atrevimiento alcanzó a tal punto que osó incluso escribir un tuit a «Espejo Público» en el que, con toda la desfachatez del mundo criticaba que se hubiese entrevistado al padre de Nadia y no se le hubiese dedicado tiempo a verdaderos enfermos como él. El programa decidió investigarlo sin saber que un grupo de agentes de Policía de la Comisaría de Puente de Vallecas habían recibido una denuncia y estaban investigándolo a fondo. En menos de dos meses han logrado reunir pruebas que demuestran de forma inequívoca la estafa de Paco Sanz.

Entre las víctimas se encuentra el conocido humorista Santi Rodríguez que organizó desinteresadamente una gala para recaudar fondos para Paco Sanz, el «coach» Pedro García Aguado, el futbolista Álvaro Negredo y el «youtuber» Auroplay. Este último llegó a lanzar una campaña entre sus más de cinco millones de seguidores pidiendo donaciones para el valenciano. Todos se han sentido engañados e indignados por el embuste.