
Deporte
Este es el primer reloj con una tecnología que mejora la vida de 80 millones de personas
Huawei ha lanzado el modo silla de ruedas: una revolución de la salud inclusiva.

En los últimos años, los relojes inteligentes han dejado de ser simples contadores de pasos y pulsaciones para convertirse en auténticos dispositivos de salud y bienestar. Monitorizan sueño, estrés, nivel de oxígeno en sangre y ofrecen métricas cada vez más precisas sobre la condición física del usuario. Pero la innovación no se detiene: con la presentación del modo silla de ruedas en los relojes inteligentes de Huawei, como el Watch GT 6 o el reciente Watch GT Runner 2, la tecnología wearable da un paso significativo hacia una inclusión real y sensible de personas con movilidad reducida.
Este nuevo modo, también denominado Rolling Mode, no solo amplía las capacidades de seguimiento físico de los relojes de Huawei: representa un avance que considera las diferencias fisiológicas, cinemáticas y sociales de quienes utilizan silla de ruedas, con beneficios tanto para la salud física como para la mental.
A nivel global, unas 80 millones de personas utilizan silla de ruedas, pero no es una cifra real: la Organización Mundial de la Salud señala que esto es apenas una fracción y solo representa entre el 5 y el 35% de quienes la necesitan. Y, si nos centramos en el deporte, solo la Federación Internacional de Baloncesto en Silla de Ruedas habla de 100.000 jugadores a nivel global. Así, contar con un reloj que no solo mida las constantes, sino que se adapte a otras variables como ocurre en el modo silla de ruedas, trae una nueva independencia e inclusión a la tecnología.
Tradicionalmente, los smartwatches han calculado actividades como caminar, correr o subir escaleras basándose en patrones de movimiento propios del desplazamiento bípedo. Esto significa que muchas personas que no utilizan la marcha para moverse, como quienes dependen de silla de ruedas, obtenían datos imprecisos o directamente no podían usar métricas de actividad física de forma útil.
El modo silla de ruedas corrige esto: el reloj reconoce el patrón de movimiento característico del uso de silla, adapta la medición de distancia, velocidad, energía gastada y ritmo, y genera anillos de actividad física personalizados en lugar de métricas inadecuadas. Esto permite que la distancia recorrida se mida con precisión real, basada en las revoluciones de los brazos. La intensidad del movimiento se ajusta a patrones de fuerza diferentes a los que requiere la marcha. Las notificaciones y sugerencias de actividad reflejan metas alcanzables, sin compararlas erróneamente con actividades de pie o caminando.
En otras palabras, el reloj deja de aplicar métricas genéricas y comienza a entender y acompañar al usuario donde realmente importa. Esto tiene un impactomuy profundo. Primero en la salud física ya que permite realizar entrenamientos efectivos, establecer metas personalizadas de resistencia o fuerza y seguir progresos reales con el tiempo. Todo esto incide en la salud mental ya que reduce la frustración, facilita continuar con una rutina y aumenta los niveles de independencia.
Para muchas personas con movilidad reducida, la experiencia digital diaria puede ser frustrante cuando los dispositivos no reconocen sus patrones de vida. Que un smartwatch pueda ahora interpretar correctamente los datos de una persona que usa silla de ruedas no es un detalle menor: es un reconocimiento de que sus cuerpos y movimientos merecen la misma precisión, respeto y atención que cualquier otro.
Implementar un modo como el de silla de ruedas en un smartwatch no es algo trivial. No se trata solo de activar un interruptor: requiere modelos de aprendizaje automático, sensores precisos y una comprensión profunda de la cinemática humana.
Los relojes de Huawei rastrean aceleración, giros y vibraciones mediante acelerómetros y giroscopios de alta precisión. Para diferenciar actividades como caminar o pedalear de impulsarse con las manos en una silla de ruedas, el software debe interpretar patrones complejos de movimiento y distinguirlos de ruidos o gestos irrelevantes. El sistema de IA identifica patrones característicos en la frecuencia del impulso, la dirección, la simetría y otros parámetros para saber cuándo el usuario está avanzando en silla y con qué intensidad.
Una de las claves es que el reloj no aplica reglas fijas, sino que aprende del usuario. Las diferencias en fuerza, en rango de movimiento o en estilo de empuje se traducen en datos que se adaptan con el tiempo, refinando la estimación de distancia y energía gastada con cada nueva sesión. Pero lo verdaderamente importante del modo silla de ruedas no es solo la métrica. Es el enfoque: considerar las necesidades específicas de distintos tipos de cuerpos, movimientos y estilos de vida a la hora de diseñar tecnología de salud.
Este modo no solo hace posible que los usuarios de sillas de ruedas utilicen un smartwatch para sus rutinas diarias, sino que puedan sentirse acompañados por una herramienta que interpreta su esfuerzo con precisión, respeto y relevancia real. Y en un mundo donde la tecnología de salud portátil está cada vez más integrada en rutinas personales, eso es un avance profundo: porque la salud física y mental no se mide igual para todos, y la tecnología debe adaptarse a quienes la utilizan, no al revés. A simple vista, parece que Huawei ha añadido una nueva función. La realidad es distinta: lo que ha hecho es ampliar quién queda dentro del diseño.
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