Comunicación

Internet y televisión lideran el consumo de medios en España, según el Marco General 2026

El estudio de AIMC confirma que la Red alcanza su mayor penetración histórica en la población española

El Marco General 2026 analiza más de cuatro décadas de cambios en el ecosistema mediático
El Marco General 2026 analiza más de cuatro décadas de cambios en el ecosistema mediáticoStock

El consumo de medios en España sigue marcado por el dominio de lo digital y la fortaleza de la televisión. Así lo refleja el Marco General de los Medios en España 2026, elaborado por la AIMC, que vuelve a situar a Internet como el medio con mayor penetración entre la población, mientras que la televisión mantiene su liderazgo en consumo diario en minutos.

Según el informe, la Red alcanza su nivel más alto de penetración histórica, consolidándose como el eje central del ecosistema mediático español. El acceso multidispositivo, el consumo de contenidos bajo demanda y la generalización del smartphone explican en gran medida este liderazgo, que atraviesa prácticamente todas las franjas de edad.

Por su parte, la televisión continúa siendo el medio que concentra más tiempo de consumo diario, manteniendo un papel clave tanto en emisión lineal como en su adaptación al entorno híbrido con plataformas y visionado diferido. El informe subraya que, pese a la fragmentación de audiencias, el medio televisivo conserva una gran capacidad de alcance y notoriedad.

El estudio también analiza la evolución de otros soportes como la radio, la prensa diaria, las revistas, el cine y la publicidad exterior, ofreciendo una radiografía completa del comportamiento mediático en España. Además, incorpora una perspectiva histórica que permite observar más de cuatro décadas de transformación en los hábitos de consumo, desde el predominio absoluto de los medios tradicionales hasta el actual escenario digital.

El Marco General 2026, basado en los datos del EGM, confirma así un ecosistema cada vez más digitalizado, pero donde la televisión sigue desempeñando un papel protagonista en términos de tiempo y cobertura, evidenciando la convivencia —más que la sustitución— entre medios tradicionales y digitales en España.