Y ahora Sonsoles

El estremecedor relato de Mónica Cruz: las dos veces que estuvo a punto de morir en la misma calle

La actriz ha rememorado dos momentos claves en su niñez, asegurando que nunca más volverá a ese lugar

Mónica Cruz en 'Y ahora Sonsoles'
Mónica Cruz en 'Y ahora Sonsoles'Atresmedia

Mónica Cruz ha hecho más que méritos para ser recordada no solo como la hermana de Penélope Cruz, sino como una actriz versátil y una gran bailarina. La exitosa ficción 'Un paso adelante' la encumbró como intérprete y su actuación le valió el Premio Iris a la mejor interpretación femenina y ahora, además de formar parte del equipo de 'Zapeando' como colaboradora, acaba de comenzar una nueva etapa, la del diseño de moda, sacando una línea de vestidos que reivindican el papel de la artesanía.

La actriz madrileña ha estado este martes en el plató de 'Y ahora Sonsoles', en un día en el que Pepa Romero cogió el testigo de Sonsoles Ónega tras el fallecimiento de su padre. Durante su conversación con la presentadora gallega, Mónica aseguró que entre ella y su hermana "no hay competitividad" y recordó algunos de los episodios que les marcaron en su niñez, entre ellos las dos veces que estuvo a punto de perder la vida.

"Íbamos mi madre ella y yo al cole y era una calle en Alcobendas que, además, esa calle no voy a volver en mi vida. Las dos veces que he estado a punto de morir ha sido en esa calle en el mismo sitio", ha desvelado.

El primer episodio se remonta a cuando aún iba a la guardería y estuvo a punto de asfixiarse con un caramelo: "Una madre decidió llevar caramelos gordos duros a la guardería. Yo me estaba ahogando y recuerdo a mí abuela gritar, nadie se paraba a ayudarla hasta que me metió los dedos, que me hizo sangre, y me pudo sacar el caramelo porque me ahogaba".

Tres años después, el destino volvió a cruzarse en esa misma calle, cuando "un 600 blanco" le atropelló. "Le dije a mi madre: 'Déjame cruzar sola'. Era una calle peatonal y me quedé inconsciente", ha relatado, admitiendo que prefiere que este tipo de situaciones le pasen a ella que verlas in situ.

"Hay una imagen que no se me olvida. Me desmayé porque me di con la cabeza en el suelo al caer, abrí los ojos y recuerdo la cara de la madre de una compañera de clase doble, como cuando estaba volviendo en sí, no se me olvida y mira que han pasado años. Las dos veces que he estado a punto de morir ha sido en el mismo sitio", ha añadido.