Antonio Nazaré: «Si me cuesta dinero, no me juego la vida»

El sevillano, que comienza su temporada el 9, hace gala de su «educación taurina»

Nazaré lidiará una corrida de Juan Pedro Domecq en Valdemorillo
Nazaré lidiará una corrida de Juan Pedro Domecq en Valdemorillo

Tras una temporada marcada por las plazas de primera categoría, Antonio Nazaré actuará el próximo día 9 de febrero en la Feria de Valdemorillo. Uno de los primeros seriales del año en el que se enfrentará a dos toros de Juan Pedro Domecq. «Como matador de toros, nunca había tenido la oportunidad de empezar tan pronto», señala el de Dos Hermanas. Su intención es demostrar, desde el inicio de temporada, que puede seguir ascendiendo en su profesión: «Quiero que la gente vea el resultado de mi preparación». Un ejercicio que no conoce vacaciones ni días de descanso: «Mi entrenamiento es siempre el mismo, tenga o no compromisos; uno debe estar siempre preparado». No obstante, con Valdemorillo a la vuelta de la esquina, «cada jornada se vive de otra manera, con más ilusión».

En 2012, el diestro sevillano actuó en ocho corridas de toros, seis de ellas en plazas de primera. Tardes en las que ha conseguido trofeos importantes, como rozar la Puerta del Príncipe en Sevilla el pasado 12 de octubre. Ese día «me hubiera gustado conseguir un triunfo más rotundo, pero me sirvió para aprender mucho». Antonio Nazaré es consciente de la situación actual. Complicada. Por ello, cree que «el torero debe tener todo tipo de encastes en la cabeza y saber afrontar las dificultades que posee cada toro». Adversidades que deben superarse para conseguir el objetivo. Para saber que has hecho todo lo posible: «Cuando termino el entrenamiento o la corrida, me satisface saber que no he dejado nada en el tintero». Lo que no me permitiría es no estar entregado a la profesión». De esta manera, Nazaré lo va consiguiendo.

Para 2013 suenan en su cabeza los nombres de «Madrid, Sevilla y demás tardes importantes que van a convertir la próxima temporada en un año ilusionante y significativo». Meses en los que Antonio Nazaré está dispuesto a torear, a ponerse cuantas más veces mejor delante de la cara del toro, pero siempre respetando su profesión. «En el año 2012 podría haber toreado más, pero no estoy dispuesto a prostituirme, a que no me den los mínimos». Duele rechazar ofertas, pero «uno debe hacerlo porque, cuando te ponen un cartel, ya no te lo quitan». En consecuencia, asegura que no se juega la vida si le va a costar dinero; «es mi educación taurina». El problema es que «haya compañeros que lo acepten».

Además de su firmeza, las claves de su carrera son el temple y la despaciosidad. El joven matador de toros ha vivido múltiples situaciones en el toreo. De ver el calendario marcado con fechas a tener que «trabajar recogiendo aceitunas para poder ayudar a mi familia». Dicen que, «a camino largo, más corre el mastín que el galgo». Y Antonio lo sabe. Lo tiene asimilado. Sin embargo, andar despacio no significa hacerlo con laxitud: «Cualquier tentadero puede servirte de escaparate y debes estar preparado siempre». Como asegura estarlo para el año 2013. La temporada la inicia en Valdemorillo, pero «el boca a boca de Antonio Nazaré ya suena; el aficionado me espera y voy a demostrarle que estoy preparado».