«Jiménez Fortes quiere volver a torear el sábado 26 en Tomelloso»

Aunque el doctor García Padrós cree que es «una barbaridad», el malagueño, que recibió hoy el alta hospitalaria, pretende no perder fechas

Saúl Jiménez Fortes recibió este mediodía el alta hospitalaria y ya se encuentra camino de Málaga, donde continuará con la recuperación de la fuerte cornada de 30 centímetros sufrida el Domingo de Ramos en Las Ventas, a la altura del glúteo derecho y contusionando recto, uretra y vejiga. Según el doctor Máximo García Padrós, cirujano jefe de Las Ventas, «su intención es no perderse compromiso alguno y hacer el paseíllo, por tanto, el sábado 26 en Tomelloso».

«Viendo la cornada que ha sufrido y su evolución, yo pienso que es una barbaridad que pueda torear el sábado que viene otra vez, pero él quiere probarse en el campo y, como digo siempre, con los toreros nunca se sabe... Le había comentado que el jueves 24 tal vez le podían empezar a retirar los puntos, pero si quiere torear dos días después, lo mejor, es que toree con los puntos puestos y se los quiten ya el lunes próximo», analizó García Padrós, sorprendido por la fortaleza del diestro que «esta mañana estaba como un león enjaulado».

«La evolución, aunque lenta, ha sido muy buena; ayer le quitamos la sonda y le hicimos una ecografía para examinar el estado interno de todo, no hay ningún contratiempo y hoy estaba como loco por irse para casa, así que tampoco tiene mucho sentido retenerle aquí más tiempo», explicó el doctor que, pese a todo, hubiera preferido que se quedara ingresado «uno o dos días más por precaución».

«El problema que más nos preocupaba de la cornada era la contusión en el recto y la vejiga, que pudiera haber desembocado en una perforación... Ese factor de riesgo ya no existe y tampoco hay destrozos musculares como suele suceder en otras cornadas, pero sí ha tocado una zona que es muy molesta», explicó García Padrós.

El torero costasoleño se pondrá desde mañana mismo a las órdenes del médico taurino Horacio Oliva, que supervisará a diario la evolución de la herida, que presenta «buen aspecto, está limpia y sin infecciones».