Toros

La veteranía de Sánchez Vara con dos “pablorromeros” para la esperanza

El alcarreño da una vuelta al ruedo y “pincha” una oreja al natural con el lote de más opciones y menos lija de una áspera corrida de Partido de Resina en Madrid

Sánchez Vara da un derechazo a un «pablorromero»
Sánchez Vara da un derechazo a un «pablorromero»

Ese grado que es la veteranía jugó ayer un papel clave en Las Ventas, que cerró junio, tras el atracón isidril, con una seria y honda corrida de Partido de Resina, áspera, pero que mejoró a la lidiada el pasado 12 de octubre en este mismo escenario. Sánchez Vara, que demostró con sus recursos porqué está más placeado que sus compañeros, se llevó el lote con menos lija de la tarde. A portagayola saludó al precioso cárdeno claro careto y gargantillo tercero. Lo banderilleó con facultades y reunido. Luego, en la muleta, el “pablorromero” tuvo ritmo y alegre son. Faltó entrega, pecado habitual en este encaste. El alcarreño le buscó las vueltas y corrió la mano sin pausa por ambas manos, holgado de recursos, pero carente de temple y reunión. El espadazo, de premios, requirió del descabello, pese a ello, dio una vuelta al ruedo. El quinto, ofensivo veleto de kilométricos pitones, tuvo buen pitón izquierdo y Sánchez Vara, tras unos doblones y un par de tandas en redondo, lo fió todo a la zurda. De uno en uno, arañó tres series al natural limpias, con cierta emotividad, que calaron en el tendido. Buenos naturales. Pero, esta vez, marró con el acero y la oreja, segura, se esfumó.

Había roto plaza uno de los toros más complicados y con peligro de lo que va de temporada en Madrid. Ovacionado de salida por su tremenda arboladura e imponente alzada, despegado del suelo y con mucha plaza, el de Partido de Resina barbeó lo suyo de salida y costó sujetarlo tanto en el peto como para banderillearlo, pese a los esfuerzos de Sergio Aguilar, buena lidia. Jamás humilló, siempre desafiante, engallado, defectos a los que sumó un constante gazapeo, siempre midiendo a Miguel de Pablo. El confirmante se puso con franqueza, como si fuera bueno, buscando ligarle por los dos pitones, pero no había nada que extraer. Silencio. Como en el sexto, otro galán, al que ovacionaron por el conjunto de la presentación de la corrida. Ni un pero. Muy seria. Seis láminas. De Pablo, que dejó los mejores lances a la verónica de la tarde, volvió a ponerse con la convicción del que quiere, hubo incluso muletazos sueltos de buen trazo, sobre todo, al natural. Sin embargo, delante había un cárdeno descastado y sin celo. Pinchazo y media en buen sitio.

Descoordinado el segundo, salió en su lugar un sobrero de San Martín, que estuvo ya reseñado como recambio en los carteles del Centenario de Albaserrada. Largo y agalgado, que abría mucho la cara, ofensivo por delante. Apretó un mundo para dentro a Marc Serrano, que sudó tinta china en el recibo para sacarlo, y sangró mucho después del paso por el caballo. Luego, en la muleta, fue un animal deslucido y que soltó mucho la cara, aunque por izquierdo humilló en sus arrancadas. El galo resolvió con oficio, pero sin brillo alguno. Mal con la espada. Se fue a chiqueros a esperar al cuarto, alto y hondo, con mucho cuajo, que enseñaba las puntas. Se le castigó también bastante en varas y le faltó vida en el último tercio. Serrano encadenó las tandas sin argumento alguno en un trasteo de largo metraje, pero plano de contenido. En gran medida, porque el toro, carente de pujanza, cada vez pareció más aplomado. Silencio en ambos.

Las Ventas (Madrid). Festejo de temporada. Toros de Partido de Resina y un sobrero (2º) de San Martín, bien presentados y muy serios, algunos muy ofensivos. El 1º, gazapón y con peligro, midiendo siempre; el 2º, deslucido, soltó mucho la cara, menos brusco por el izquierdo; el 3º, noble y con ritmo, aunque sin entrega; el 4º, sangró mucho, aplomado y a menos; el 5º, noble y de buen pitón izquierdo; y el 6º, deslucido y sin celo. Un cuarto de entrada.

Marc Serrano, de gris plomo y oro, dos pinchazos, bajonazo, aviso (silencio); dos pinchazos, estocada que hace guardia, dos descabellos (silencio).

Sánchez Vara, de gris plomo, buena estocada, descabello (vuelta al ruedo); media, tres descabellos, aviso, dos descabellos más (saludos).

Miguel de Pablo que confirmó alternativa, de blanco y oro, estocada atravesada, seis descabellos (silencio); pinchazo, buena media ( silencio).