F-1

Hungría

Vettel desconcierta a Mercedes

Sebastian Vettel celebra su triunfo en el Gran Premio de Hungrïa de Fórmula 1.
Sebastian Vettel celebra su triunfo en el Gran Premio de Hungrïa de Fórmula 1.larazon

El alemán ganó por delante de Kvyat y Ricciardo. Alonso fue quinto, con Hamilton en sexto lugar, en una carrera llena de incidentes.

Cuando un equipo y, sobre todo, un piloto domina la Fórmula 1 como lo viene haciendo Lewis Hamilton en los últimos meses, lo mejor es sembrar el caos para intentar sacar un buen resultado. Y eso fue lo que hizo Ferrari ayer en el Gran Premio de Hungría en el momento de la salida. Vettel y Raikkonen arrancaron como auténticos aviones y sorprendieron no sólo a Rosberg, segundo, sino también al propio Hamilton. La jugada fue tan buena que el inglés quedó desconcertado y poco después se salía de pista ligeramente. Había perdido completamente la concentración y lo que parecía una carrera cómoda desde la «pole position» se convirtió en toda una pesadilla.

Cayó muchas posiciones y mientras tanto Vettel lideró la prueba sin nadie que pudiera alcanzarle. Ni siquiera Rosberg pudo darle caza cuando Raikkonen se retiró con problemas mecánicos. Incluso, Vettel debió superar una neutralización que arruinó la ventaja obtenida (casi 30 segundos) debido al accidente sufrido por Nico Hulkenberg. El alemán se mostró intratable y logró un justo triunfo que todavía le mantiene en la lucha por el título. Por detrás pasó de todo. Las salidas de pista, los toques y los incidentes en boxes provocaron retrasos en pilotos como Bottas, y las sanciones castigaron a otros como Hamilton, Ricciardo y Massa por exceso de fogosidad en algunos adelantamientos. Peor le fue a Rosberg, que en el último suspiro, cuando atacaba a Vettel y defendía su posición frente a Ricciardo, pinchó y cayó hasta la octava plaza. Y en un río tan revuelto pescaron pilotos como Kvyat, Ricciardo, Verstappen y el propio Alonso, que fue capaz de llevar el McLaren hasta la quinta plaza, una posición que no esperaba nadie del equipo ni en sus mejores sueños. Lo mejor de todo es que el MP4/30 mantuvo un ritmo similar a alguno de sus actuales rivales. En cualquier caso, las características del circuito (donde el motor no es fundamental) y los numerosos incidentes y abandonos que se produjeron favorecieron el resultado de Fernando Alonso. Peor le fueron las cosas a Sainz, que después de sufrir una estrategia de carrera muy discutible por parte de su equipo debió abandonar casi al final por una avería en el motor. Ahora la Fórmula 1 descansa hasta el 23 de agosto y lo hace con el conocimiento de que ni Mercedes ni Hamilton son imbatibles. El final de temporada puede resultar épico si en Mercedes no atajan la guerra entre sus pilotos y Ferrari da el pequeño paso adelante que necesita.