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Ciberseguridad y «big data»: carencias formativas en la empresas

La participación en formación se intensifica en la plantilla con edad comprendida entre 36 a 45 años

  • Más de 3 millones de empleados recibieron formación en 2016
    Más de 3 millones de empleados recibieron formación en 2016

Tiempo de lectura 8 min.

26 de junio de 2017. 12:32h

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Rosa Carvajal Madrid. 26/6/2017

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En 2016, un total de 367.770 empresas formaron a sus trabajadores a través del sistema de bonificaciones en la cotización que pagan por formación. Representan el 22,7% del total de empresas registradas en la Seguridad Social y supone un descenso respecto a 2015 cuando se beneficiaron de la bonificación el 27,4%, por la menor presencia de las microempresas en la formación bonificada. El número de participantes fue de 3.766.997 (un trabajador puede participar en más de un curso), 200 más que el año anterior y una media de horas de formación por participante de 17,1.

En 2016 el Ministerio de Empleo y Seguridad Social recaudó 1.905 millones de euros por las cuotas a la Seguridad Social que pagan trabajadores (0,1%) y empresa (0,6%) a formación, de los cuales 610 millones se asignaron a las empresas para cursos de formación a sus trabajadores y el resto se destinó a la formación de oferta general a trabajadores ocupados y a la formación de desempleados que gestionan las Comunidades Autónomas. A juzgar por la actividad formativa realizada hasta la fecha, son los idiomas los que dominan la mayor demanda de formación programada por las empresas, con preferencia por el inglés (39% de los participantes) sobre el francés o el alemán que también ocupan un alto nivel en el ranking de acciones formativas más demandadas, según datos avanzados por la Fundación Estatal para la Formación en el Empleo (Fundae).

Riegos laborales

La prevención de riesgos laborales y la seguridad alimentaria se encuentran también en los primeros puestos, seguidas de ofimática en general, habilidades personales e informática de usuario. Marketing, habilidades directivas y atención al cliente son también contenidos con un alto grado de participación. El director gerente de Fundae, Alfonso Luengo-Álvarez, señala que «la empresa española tiende a formar a sus empleados más en sus productos y no en lo que reclama la economía en su conjunto. El esfuerzo debería estar centrado en otro tipo de habilidades más genéricas, como tecnología, idiomas, “big data”, ciberseguridad, etc.». En 2016 más de 1.000 participantes se formaron en temas de Big Data, cerca de 2.000 en robótica y más de 87.000 en contenidos de informática y redes sociales. En 2017 ya se han realizado más de 2.540 cursos de informática de usuario y ofimática en general, cifras que Luengo-Álvarez califica de «insuficientes». Algunas empresas formadoras, como la escuela de negocios ESIC señala haber notado en estos dos últimos años mayor demanda de cursos de formación por parte de las empresas. «Después de años de crisis y de mucha incertidumbre, las compañías ya tienen, en términos generales, una estrategia más clara y, como consecuencia se pueden desarrollar más formaciones a medida», señala Raúl González Martín, director de «Custom Programs» en ESIC.

Añade que la transformación digital de las empresas está afectando al perfil de empleados y colaboradores, «por lo que el mayor reto al que se enfrentan los directivos y líderes empresariales, es encontrar el equilibrio entre esta transformación y el vínculo con el negocio tradicional». En este sentido, apunta que las empresas demandan formación en materias como «big data», Internet de las Cosas, programática y redes sociales entre otras. «Las compañías están también muy interesadas en entender al nuevo consumidor para así poder relacionarse con él desde una perspectiva más omnicanal, lo que afecta a todas las unidades de negocio, pero de manera muy directa tanto a las áreas de marketing como comercial», explica González Martín. Otra escuela de formación como IMF Business School también ha detectado un cambio en el tipo de formación que demandan los directivos. Según su presidente, Carlos Martínez, éstos buscan mayor formación en competencias digitales. «Quieren cursos relacionados con el análisis de datos, una tendencia que se irá extendiendo al resto de la plantilla, no sólo a nivel directivo. Se ha dado un repunte en formación relacionada con la Ciberseguridad, en este caso sí para toda la plantilla».

Por otro lado los perfiles intermedios siguen pidiendo programas más tradicionales, más transversales, como la resolución de conflictos, gestión del cambio, etc., añade Martínez.

Según datos de Fundae, la principal área de formación en las empresas con menos de 250 trabajadores es Seguridad y Prevención, mientras que en las de más de 250 empleados la formación se ha dirigido en primer lugar al área de Administración y Auditoría seguida de Seguridad y Prevención. Son las empresas de servicios las que alcanzan el mayor número de participación tanto a nivel de trabajadores formados (1.231.748 en 2016) como de empresas formadoras (129.210) y una media de 1,6 acciones por trabajador y año. Este sector incluye actividades como sanidad, educación y servicios sociales, intermediación financiera, actividades inmobiliarias, transporte y comunicaciones y actividades socioculturales.

El sector industrial, que cuenta con las empresas de mayor tamaño, alcanza una media de acciones formativas por trabajador y año de 1,6, mientras que los sectores de actividad más atomizados, formados principalmente por microempresas, tienen menor actividad formativa, con una media de acciones de 1,2 o 1,3 por trabajador al año. Es el caso del sector primario, hostelería y construcción. «Siguen existiendo empresas que no se benefician de las bonificaciones, en concreto un 70%, sobre todo las microempresas porque, en la mayoría de los casos, no pueden prescindir de un empleado para que se haga un curso de formación y esto está siendo objeto de estudio», explica el director gerente de Fundae.

El sector de Comercio alcanza un volumen de trabajadores formados de 436.380 y de 84.955 empresas formadoras (23,1%). La Hostelería por su parte consigue 56.984 empresas, un 15,5% y 215.604 trabajadores formados. Destacable es también el sector de la construcción, con 39.663 empresas formadoras y 139.974 trabajadores formados, mientras que el sector primario alcanza a 14.496 empresas formadoras y a 40.499 trabajadores formados, con una media de 1,2 acciones por trabajador y año.

Recursos

Las empresas participan con sus recursos en la financiación de la formación – excepto las empresas con menos de cinco trabajadores– que luego se bonifican a través de descuentos en el pago de cotizaciones del año siguiente. Bonificaciones que van desde el 100% para las empresas de seis a nueve trabajadores, del 75% para las de 10 a 49, del 60% de 50 a 249 trabajadores, y del 50% de 250 o más trabajadores. Las empresas con hasta cinco trabajadores reciben una ayuda de 420 euros para formación.

Por comunidades autónomas, Madrid, Cataluña y Andalucía son las que más cursos han impartido hasta el momento en 2017. «La experiencia me indica que el segundo semestre es el de mayor actividad formativa en el ámbito de las empresas y, particularmente, el último trimestre es en el que se concentran la mayor parte de las acciones programadas», explica Luengo-Álvarez.

En lo que llevamos de 2017, se están impartiendo 76.928 cursos para los trabajadores y hasta final del año seguirá aumentado esta cifra. La modalidad elegida por ahora con mayor aceptación por las empresas y los trabajadores es la formación presencial, con un 51,5% de las acciones. Sin embargo, va tomando fuerza la teleformación que abarca el 46,1% de las acciones realizadas hasta la fecha en 2017.

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