sábado, 25 junio 2016
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España

Podemos recibió transferencias de Sortu a través de «crowdfunding»

  • Las aportaciones las hicieron por medio de «Promociones CMI», la productora de «Fort Apache»

  • Los proetarras trataban de ganarse a sus principales competidores en el País Vasco y pactar con ellos

Errejón clausuró ayer en Bilbao la «Universidad de Invierno» de Podemos-Euskadi
Errejón clausuró ayer en Bilbao la «Universidad de Invierno» de Podemos-Euskadi

La financiación de Podemos no deja de aportar cada día alguna novedad. Pablo Iglesias ha conseguido que otras formaciones de izquierda, incluso las próximas a ETA como Sortu, colaboren con su proyecto.

Concretamente, según informan los servicios de Inteligencia de la Policía, «se tiene constancia de transferencias de Sortu a la cuenta la Asociación Cultural Producciones Con Mano Izquierda (CMI), colaborando a modo de “crowdfunding” (ayudas a la financiación)».

Las cantidades exactas no han sido revelada pero se produjeron cuando la formación proetarra trataba de «llevarse al huerto» a Podemos ante el temor, después confirmado, de que era un peligroso competidor en el País Vasco.

Producciones CMI fue creada por Íñigo Errejón y Juan Carlos Monedero para producir el programa «Fort Apache» en Hispan TV con el fin de emitirlo semanalmente. La principal subvención de dicho programa, según fuentes policiales, que tiene cobertura en España y Latinoamérica, viene a a través de dinero iraní , por medio de la empresa 360 Global Media S. L. La Asociación Cultural Producciones Con Mano Izquierda, con CIF número G86395522, estuvo durante 2012/2013 dada de alta como asociación cultural sin ánimo de lucro. Pablo Iglesias era su Director de Contenidos y Creatividad, aunque fue sustituido con posterioridad por Camila Rigali San Martín.

La contribución de la izquierda abertzale a Podemos no ha sorprendido a los investigadores policiales, dada la «envolvente» que en su día quisieron hacer los primeros a los segundos para atraerlos a su entorno. Se trataba de diluir la creciente influencia que tenían en el País Vasco, acreditada en las últimas convocatorias electorales.

Sortu intentaba convencer a Podemos de que se necesitaban. Mantenían contactos, con la mayor discreción, para que las relaciones entre ambas formaciones se estrecharan al máximo. Pero el asunto no podía prosperar a la larga porque se trataba de dos partidos acostumbrados a fagocitar a sus «socios», o a los que pican, y firman pactos con ellos.

Como los de Podemos, en concreto Íñigo Errejón, no terminaban de entrar en la red, a los de Sortu no se les ocurrió otra cosa que proponerle la celebración de una reunión semiclandestina en Francia.

Se trataba a todas luces de una trampa, porque llevar a los de Iglesias a territorio galo era tanto como garantizar que en algún momento de la sesión aparecería algún miembro de ETA (posiblemente sin requisitorias judiciales) y detrás de él, las Fuerzas de Seguridad. El efecto para Podemos habría sido devastador.

Una cosa, debieron pensar en Podemos, es pactar después de las elecciones, como ha ocurrido y otra muy distinta meterse en la boca del lobo, con el solo beneficio para los proetarras, que para endulzar más la propuesta hacían las citadas transferencias a través de la Asociación CMI.

Tal y como adelantó LA RAZÓN, durante una visita de Íñigo Errejón al País Vasco y Navarra, se le propuso la celebración de la citada reunión semiclandestina, que tendría lugar en algún punto de Las Landas.

La «invitación» se la hizo Oskar Matute, líder de Alternatiba, uno de los partidos fagocitados por Sortu. Errejón sería trasladado a algún punto de Las Landas en el que ya estarían los dirigentes de la izquierda abertzale Rufino Echevarría y Hasier Arraiz. A la sesión se sumaría el propio Pablo Iglesias, que viajaría desde Bruselas, donde ejercía como eurodiputado.

Algo debió de pasar. Errejón no debió ver las cosas claras (tal vez temió que el encuentro pudiera ser objeto de vigilancia policial o simplemente una trampa). Lo cierto es que se echó para atrás y declinó que Podemos participara en la reunión.

Pidió a los de la izquierda abertzale algún tipo de asesoramiento de cómo se conforman los servicios de seguridad de los partidos.

Los representantes de Sortu se mostraron encantados con la propuesta y le transmitieron que existía el riesgo de que trascendiera que ambas formaciones estaban colaborando en un asunto tan delicado. Para solventarlo, le propusieron que la ayuda se realizara a través de los contactos que tienen en Irlanda, país al que se podrían desplazar militantes de Podemos.

Al final, las aportaciones que hizo Sortu a la empresa de Podemos no sirvieron para el fin que perseguían los proetarras, aunque a los de Pablo Iglesias les vinieron muy bien para poder diversificar la financiación, y no concentrarla sólo en las fuentes iraníes.

Errejón: «Haremos lo posible para que el PP no repita»

El responsable de la Secretaría Política y número dos de Podemos, Íñigo Errejón, no dudó en asegurar ayer en Bilbao que su formación va a «hacer todo lo que esté en nuestras posibilidades para que el PP no repita al frente del Gobierno de España». Durante la clausura de la «Universidad de Invierno» de Podemos-Euskadi, que se celebró en Bilbao y Vitoria del viernes al domingo, Errejón aprovechó para hacer un análisis sobre los resultados de las elecciones generales del pasado 20 de diciembre y de los retos a los que se enfrentará la formación morada a lo largo de este 2016. Allí quiso afirmar de manera rotunda que «ni un sólo portavoz de Podemos ha hablado nunca de líneas rojas» para pactar el próximo Gobierno de España y que únicamente se trata de «una etiqueta que pone el adversario y los medios de comunicación», pese a que en numerosas ocasiones han afirmado que no cederán en su defensa de un referéndum en Cataluña.Según el número dos de la formación morada, «ahora mismo hay una maniobra para hacernos parecer como una fuerza rígida en nuestros planteamientos e incapaz de hablar y de llegar a acuerdos con nadie», informa Efe. Sin embargo, aseguró que tanto él como Podemos no desean que se repitan las elecciones generales, aunque aclaró que «eso es algo» a lo que no le tienen «miedo».

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