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    Alfonso Ussía
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Sociedad

Cada tres días un menor es secuestrado por uno de sus padres

  • Justicia tramitó 133 solicitudes en 2012 para reclamar a niños en el extranjero: un 170% más que en 2002

J. V. Echagüe

Madrid- El Ministerio de Justicia tramitó en 2012 hasta 133 solicitudes para reclamar a menores sustraídos por uno de sus progenitores en el extranjero. Así, los datos a los que ha tenido acceso LA RAZÓN señalan que se mantiene la media de casos respecto al año pasado, cuando se registraron 136 solicitudes. Ahora bien, si se comparan estas cifras con las de hace una década –49 casos–, parece evidente que estamos ante un fenómeno en alza: más del 170% con respecto a 2002. Mientras, nuestro país ha sido a su vez requerido en 99 ocasiones por parte de otros países para, a su vez, reclamar a algún menor retenido por su padre o madre en nuestro país.

Hay que tener en cuenta que cada solicitud hace referencia al menos a un menor, pues en cada petición pueden ir incluidos varios hermanos. En todo caso, las 133 solicitudes indican que, como mínimo, un menor es sustraído por uno de sus progenitores cada 2,7 días.

La sustracción interparental de menores supone la forma más cruel de daño colateral derivada de un divorcio no amistoso. Los hijos son la principal arma arrojadiza con la que uno de los cónyuges trata de herir a su ex pareja. Y al final, los que resultan verdaderamente perjudicados son los propios pequeños. Como recalcaba un informe de la Fundación Child Care, ONG que presta apoyo legal a los padres y madres afectados, casi la mitad de los menores necesita asistencia psicológica una vez regresan a su entorno familiar: depresión, ansiedad, problemas cardiacos, estrés postraumático...

¿Qué se considera una sustracción interparental? Estos casos dramáticos siguen una secuencia similar. Se trata de parejas mixtas, en las que uno de los cónyuges es de nacionalidad extranjera; tras tener un hijo en común, surgen los primeros problemas domésticos; una vez consumado el divorcio, el padre o la madre se queda con la custodia del pequeño; un día, cuando el progenitor que sigue un régimen de visitas va a buscar a su hijo, descubre que su ex pareja ha abandonado nuestro país, en la mayoría de ocasiones, en dirección a su nación de origen. El aumento en los últimos años de la inmigración y, por tanto, de los matrimonios mixtos, parece ser un factor clave en el incremento de estas denuncias.

Lo cierto es que existen mecanismos internacionales para solucionar estos conflictos. Nuestro país firmó el Convenio de La Haya en 1980, que reconoce la ejecución de sentencias extranjeras en los países miembros, lo que obligaría a trasladar al niño de inmediato. Sin embargo, no resulta tan sencillo: las diferencias entre las legislaciones internacionales provoca que se eternicen los procesos. Así, tras estudiar los casos atendidos, Child Care concluyó que en el periodo comprendido entre 2000 y 2010 sólo se solucionaron un 64% de los casos.

EN PRIMERA PERSONA

José María López / Padre de una menor raptada

«Hace un año que no veo a mi hija, pero los juzgados no actúan»

Dentro de poco José María cumplirá un triste aniversario: hace un año que no ve a su hija Lucía. Este militar albaceteño conoció a la que es ahora su ex mujer en Kirguistán mientras realizaba trabajos de mantenimiento para el Ejército. En menos de un año, ya vivían en España. Y fruto de su relación, nació la pequeña. Todo comenzó a torcerse desde entonces. Los roces fueron aumentando hasta desembocar en una demanda de divorcio que otorgó la custodia de la niña a su mujer. Por medio se cruzó incluso una denuncia por malos tratos que el juzgado desestimó. José María informó al juzgado sobre su temor a que su ex pareja huyera con la menor. Y así fue.

¿Cómo está la situación a día de hoy? «No sabemos absolutamente nada de Lucía», dice José María, que recuperó la custodia de la pequeña tras la mediación de la Audiencia Provincial. Sigue esperando a que el Juzgado de Instrucción de Albacete dicte una orden de busca y captura internacional; sin embargo, «el juzgado no actúa» y se limita a desviar las peticiones a la Fiscalía. Desesperado, se ha desplazado a Kirguistán y Alemania para tratar de dar con la madre o con la menor, pero hasta la fecha no ha obtenido pistas del paradero de ninguna.

José María, junto a su hija Lucía, que está a punto de cumplir 3 años
José María, junto a su hija Lucía, que está a punto de cumplir 3 años
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