Juan Marín: “A España le ha faltado liderazgo turístico en Europa"

En el Día Mundial del Turismo, el vicepresidente de la Junta de Andalucía asegura que ha peleado con todas sus fuerzas que España ponga en marcha un bono turístico, pero no le han querido entender

La celebración, hoy, del Día Mundial del Turismo es probablemente la más amarga de las que se recuerdan. En plena segunda oleada de coronavirus en Europa, y especialmente en España, parece que hay poco que celebrar. Los números no le salen al sector, pues la llegada de viajeros internacionales cayó un 72% entre enero y julio y, lo que es peor, en un batacazo del gasto turístico que ronda el 80%. Con este escenario como telón de fondo, hablamos de turismo con Juan Marín, vicepresidente y consejero de Turismo, Regeneración, Justicia y Administración Local de la Junta de Andalucía.

-¿Estamos ante el año más dramático de la historia turística de nuestro país?

-Sin duda está siendo un año dramático porque lo empezamos con expectativas de convertirse en un ejercicio récord, ya que los datos de enero y febrero ya eran superiores a los mismos meses de 2019, que fue por si solo un gran hito. Y de estar en lo más alto pasamos de un plumazo al cero absoluto de abril, con las gravísimas consecuencias que eso trae, difíciles de calcular, pues ha supuesto la mayor caída económica y de empleo nunca vista.

-España presume de ser el país más competitivo del mundo en materia turística, pero este verano nos han sacado los colores nuestros mercados emisores tradicionales con vetos... ¿Cree que le ha faltado a España liderazgo en este terreno?

-Sin duda, a España le ha faltado liderazgo turístico en Europa y se podía haber hecho mucho mejor. Ha habido una falta de comunicación muy clara o al menos una mala comunicación. Sin embargo, la mayoría de países europeos coincide en que es necesaria una mayor implicación de la Unión Europea a la hora de establecer criterios uniformes de movilidad.

-¿Qué heridas cree que dejará esta crisis sanitaria en el tejido turístico de nuestro país y de Andalucía a largo plazo?

-De ésta nos recuperaremos y en Andalucía lo haremos más rápido que en otras comunidades, porque tenemos un tejido empresarial y de profesionales muy potente. Pero el gran temor es que esa falta de viajeros obligue a muchos pequeños empresarios a echar el cierre definitivo. Temo que en zonas como la Costa del Sol las empresas familiares que llevan varias generaciones no puedan aguantar y se vean obligadas a vender a los grandes grupos hoteleros que tienen un salvavidas económico más fuerte. El músculo del turismo son los empresarios y trabajadores y me temo que muchos no se van a poder recuperar.

-Pero mientras tanto, la negociación de los ERTE se está enquistando...

-La prolongación de los ERTE hasta final de abril del próximo año es una línea roja que hay que atender, pues resulta imprescindible para mantener el mayor número de empleos. Eso el Gobierno lo sabe, pero está receloso y está actuando de forma muy lenta, creando unas incertidumbres muy peligrosas. Sindicatos y empresarios están de acuerdo y eso no es por un capricho, sino porque se trata de una necesidad.

-¿Qué lecciones debemos aprender de esta bofetada de realidad que nos ha dejado la crisis sanitaria?

-Esto nos ha hecho entender el peligro de la fragilidad que tiene nuestro modelo turístico y económico. Debemos aprovechar para definir un nuevo modelo.

-¿Es el momento de reinventar nuestra forma de hacer turismo?

-Cada vez que hay una crisis también surgen nuevas oportunidades. En Andalucía estamos viendo como 2.000 millones de euros se están movilizando en la adaptación y construcción de nuevos hoteles, por lo que creo que saldremos de la crisis con un sector más competitivo, con una oferta renovada y generando un servicio de calidad.

-Entonces... ¿Hay hueco para el optimismo al cierre del año?

-Desde que en julio se empezó a mover el turismo nacional y de interior hemos recuperado más espacio del que pensábamos y eso nos hace albergar la esperanza de que no lleguemos a la estimación de pérdidas de más de 120.000 empleos solo en Andalucía.

-¿Y tiene la receta para evitarlo?

-Estamos trabajando en sacar líneas de liquidez, ayudas para autónomos y la creación de nuevas herramientas como incentivos a la hora de viajar que permitan mantener el mayor número de empresas posibles. Estamos ya trabajando en el año de la recuperación, que será 2021, transmitiendo el mensaje de que se puede viajar con garantías de seguridad.

-Entre esos incentivos la Junta de Andalucía ha puesto en marcha el bono turístico que rebaja en un 25% los viajes de los andaluces por su comunidad. ¿Cree que deberían copiarle la idea desde el Gobierno?

-Le aseguro que lo he peleado con todas mis fuerzas. Cada vez que he tenido oportunidad de hablar con el Gobierno, con la ministra del ramo, con el secretario de Estado de Turismo... Siempre les insisto en la necesidad de incentivar la movilidad entre los viajeros. Pero no lo he conseguido y es una lástima. Italia ya lo hizo y funcionó, pero aquí no lo han entendido. Nosotros lo hemos hecho dentro de nuestras competencias porque creemos que es necesario, pues son recursos que se ponen a disposición de todos los subsectores que mueve el turismo, porque si hay movilidad hay consumo.

-Parece que actúan precisamente al contrario, anulando por ejemplo el programa del Imserso...

-Yo le confieso que eso puedo entenderlo, porque los mayores que pueden acogerse a estos viajes son las personas de más riesgo en este momento, pero se podría haber reconducido de otro modo. Lo que no puede ser es que esos recursos se retiren y se usen para otra cosa. Habría que hacer una reserva de esos créditos y que el año que viene se vuelvan a dedicar al turismo, porque ese programa es esencial para muchas zonas en temporada baja y de él dependen muchísimos puestos de trabajo.

-También han puesto en marcha seguros turísticos para cubrir a los visitantes internacionales los gastos que pudiera suponerles un contagio durante su estancia. ¿No cree que esto también debería haberse hecho a nivel nacional?

-Sí, porque esto significa ir en la dirección que nos marcan los grandes países emisores como Alemania o Reino Unido, que nos han pedido ese tipo de seguridad. Esto se debería hacer a nivel nacional, pero estoy cansado de llamar a la puerta del ministerio y no siempre consigo que me escuchen.

-Debemos transmitir el mensaje de que se puede viajar seguro, ¿no cree?

-Por supuesto. Debemos darle todas las garantías al viajero nacional e internacional con entidades verificadoras independientes que lo certifiquen. Con todo ello, confío en que 2021 sea un año de recuperación importante y que en 2022 volvamos a tener números parecidos a los del año pasado.