
Animales
Por qué es obligatorio recoger los excrementos de los perros pero los del caballo se pueden dejar en las calles
Son muchas las multas que reciben los dueños de estas mascotas, a diferencia que puede ser con los animales equinos, cuyos residuos son más habituales de ver en espacios públicos

Con el paso de los años, recoger los excrementos de los animales y mascotas como los perros se ha convertido en una obligación ciudadana y además, sus dueños pueden enfrentarse a importantes multas de no cumplirla, pues cada vez las leyes hacen más hincapié en esta situación. No obstante, estas normativas no se suelen dar en casos como los caballos, cuyos excrementos pueden yacer sobre los caminos y carreteras durante horas o incluso días.
Y esto se debe a la composición del residuo, es decir, a la dieta de los propios animales, ya que esto puede radicar en riesgos sanitarios. Los perros son mayoritariamente carnívoros (aunque se pueden considerar omnívoros adaptados) porque también pueden obtener nutrientes de fuentes vegetales. Esto hace que sus excrementos contengan patógenos peligrosos y son más nocivos por las bacterias y parásitos que se pueden encontrar en ellas.
Estos pueden sobrevivir meses en el suelo, lo que representa un riesgo de contagio no solo para otros animales, sino también para los seres humanos y especialmente para los niños, al causar enfermedades zoonóticas.
Según diversos estudios, un perro de tamaño medio podría generar alrededor de 600 gramos de excremento diario, los cuales se secan, descomponen y acaban contaminando el aire, suelo o agua, así como perjudica la imagen del lugar, genera molestias y supone, en definitiva, un problema real de salubridad.
Por qué no es obligatorio recoger las cacas o excrementos de caballo al contrario que pasa con los perros
A diferencia de los perros, un animal de compañía, los caballos están considerados animales de ganado o abasto, cuya alimentación es además, compuesta principalmente de fibra vegetal. Esto hace que sus excrementos sean de menor riesgo sanitario, pues no contienen las mismas bacterias peligrosas para los humanos, además de poco olorosas y biodegradables.
Asimismo, los caballos están considerados como animal de producción, por lo que la normativa estricta de limpieza no aplica a ellos.
Eso sí, no dejan de ser excrementos, por lo que su presencia continúa siendo desagradable y puede ser molesta. Los caballos a menudo llevan pañales o son seguidos por equipos de limpieza, aunque se permite a sus dueños no recoger. Y es que sus excrementos cuando se descomponen sí pueden servir para fertilizar el suelo, a diferencias de otras como las de los perros.
Aunque es algo que con el tiempo ha cambiado, y son muchos los municipios que equiparan sus residuos a los de los perros, lo que obligaría a los jinetes a limpiar la zona para evitar sanciones. Por ejemplo, el pasado mes de abril un jinete fue sancionado por no recoger los excrementos de su caballo mientras realizaba una ruta por el municipio de Alboraya, una de las pocas localidades que sí equiparan. También otros ejemplos como Logroño o Las Lagunas (Málaga) entran en la lista de los lugares donde se equiparan los excrementos de cualquier animal.
No obstante, en España todavía son muchos los casos en los que los dueños de caballos se pueden librar de multas.
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