Bares
Gana 17 millones de euros en la lotería e inmediatamente después cierra su restaurante en Aragón “por motivos personales”
El propietario de Casa Comín, un conocido establecimiento de Zuera, ha colgado un cartel en la puerta comunicando el cierre temporal tras resultar agraciado junto a un amigo con el primer premio del Cupón del Día del Padre de la ONCE
La pequeña localidad zaragozana de Zuera amaneció el viernes con una noticia que ha corrido como la pólvora entre sus más de 8.500 habitantes.
El Cupón del Día del Padre, correspondiente al 19 de marzo, había dejado en el municipio un premio de 21 millones de euros repartidos entre varias series. El grueso del botín, 17 millones, recayó en el poseedor de la serie 072 del número 72181, mientras que casi un centenar de vecinos se llevaron 40.000 euros cada uno.
Tal y como informa el Periódico de Aragón, la identidad del gran agraciado no tardó en conocerse: se trata del propietario del restaurante Casa Comín, quien compartía el premio con un amigo.
El establecimiento, situado en la calle Alemania de la zona industrial, amaneció con un cartel en su puerta que dejaba pocas dudas sobre la razón del cierre.
“Por motivos personales, el local permanecerá cerrado. Disculpen las molestias. Gracias”, rezaba el mensaje que los clientes habituales encontraron al acudir a comer. La noticia generó una mezcla de sorpresa y comprensión entre los vecinos, conscientes de que la vida de los agraciados acababa de dar un giro radical.
La incógnita sobre el futuro del local
La mujer del propietario regenta además una panadería en Zuera, negocio que el viernes quedó atendido por una amiga mientras ella acompañaba a su marido a Zaragoza para realizar las primeras gestiones tras el premio.
La cantidad obtenida, aunque espectacular, quedará reducida tras la correspondiente retención de Hacienda. Al tributar al 20 por ciento sobre el exceso de 40.000 euros, la Agencia Tributaria retendrá algo más de 3,3 millones de euros, dejando el importe neto en 13,6 millones para los dos agraciados.
La incógnita que ahora se cierne sobre Zuera es si Casa Comín volverá a abrir sus puertas o si el premio cambiará definitivamente los planes de sus propietarios. Por ahora, el cartel permanece en la entrada, mientras los vecinos especulan sobre el futuro de un local que durante años fue punto de encuentro habitual en la vida cotidiana del municipio.