La comisión de contratación agraria de Castilla y León acuerda priorizar la incorporación de desempleados

Objetivo: encontrar temporeros para el campo y la ganadería

El delegado del Gobierno en Castilla y León, Javier Izquierdo, se reúne con los consejeros Jesús Julio Carnero y Germán Barrios, así como con responsables de las Opas
El delegado del Gobierno en Castilla y León, Javier Izquierdo, se reúne con los consejeros Jesús Julio Carnero y Germán Barrios, así como con responsables de las OpasDelegación del Gobierno en Castilla y León

La Comisión de coordinación y seguimiento de la aplicación de las medidas urgentes para el empleo agrario acordó priorizar la incorporación de desempleados en la primera reunión que presidió el delegado del Gobierno del Reino de España en Castilla y León, Javier Izquierdo, tras el encuentro del pasado 14 de abril con organziaciones agrarias para encontrar mano de obra urgente para las labores del campo y la ganadería.

Al encuentro telemático en el que se sentaron las bases del protocolo con el que se promoverá la búsqueda de contrataciones, asistieron los consejeros de Empleo e Industria, Germán Barrios, y de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Jesús Julio Carnero, los responsables de las organizaciones agrarias, Donaciano Dujo (ASAJA), Jesús Manuel Palacín (UCCL), Aurelio González (UPA) y Aurelio Pérez (COAG), además de representantes de UGT, Alejandra Vega, y CCOO, Gonzalo Díez, y los directores provinciales del SEPE, Antonio Redondo, Trabajo e Inmigración, Ángel Toriello, y Agricultura, Jesús María García, de la Delegación del Gobierno.

Fuentes del Ejecutivo central explicaron que el objetivo de la reunión era solventar un problema “acuciante” como es la “escasez” de temporeros para acometer algunos trabajos agroganaderos que históricamente han llevado a cabo cuadrillas llegadas de fuera de España que ahora es “imposible desplazar”.

Los participantes acordaron poner en marcha la semana que viene las comisiones provinciales que promoverán la contratación de trabajadores en cada provincia con sus propias especifidades, y por otro lado, repartirse las tareas en la búsqueda y contratación de personal que trabaje en la poda en verde, recogidas de fresa, frambuesa y productos hortofrutícolas, el esquileo del ganado, y de ser necesario, más a medio plazo, en la vendimia.

Primero, los desempleados

Los acuerdos adoptados indican que serán las propias organizaciones agrarias las que cuantificarán las necesidades de temporeros de cada una de las provincias y labores agrícolas y ganaderas, de modo que ese sea el dato de partida para que, en primer lugar, el ECYL intente cubrir esas demandas de empleo.

Si el ECYL agotara sus bolsas de demandantes de empleo, la Delegación del Gobierno contribuiría a detectar ciudadanos en situación legal de residencia, pero sin permiso de trabajo, que pueden estar interesados en incorporarse a estas labores, a través de las universidades, que pueden facilitar la puesta en contacto de estudiantes potencialmente interesados con los empleadores, así como la posibilidad de, a través de la Junta de Castilla y León, los MENAS (menores extranjeros no acompañados) de entre 16 y 18 años participen en este mercado laboral.

En tercer lugar, a través del Servicio Estatal de Empleo, SEPE, se localizarían personas que, en virtud de lo que se recoge en la normativa, podrían incorporarse a realizar labores agrarias siendo beneficiarios de prestaciones por desempleo, u otras de las que se han aprobado durante el Estado de Alarma.

En este sentido, el director provincial del SEPE, Antonio Redondo, señaló que en las oficinas de Castilla y León se encuentran registrados 3.439 peones agrarios que actualmente perciben prestaciones, 755 en Valladolid, que podrían participar como temporeros en estas campañas.

Por su parte, el consejero de Empleo e Industria citó al hilo de la escasez de mano de obra los 1.000 temporeros que se necesitan, por ejemplo, para la poda en verde en la zona de la Ribera del Duero, en Burgos, mientras que, sin embargo, no se llega a la mitad de demandantes de empleo agrario en ese área.

Las organizaciones agrarias mostraron su preocupación por la falta de correspondencia entre demanda y oferta de mano de obra, aplaudieron las medidas del Real Decreto del Gobierno, cuya vigencia sugirieron ampliar más allá del fin del Estado de Alarma, y coincidieron con la idea de ser los indicados para ocuparse de detectar y cuantificar las necesidades de agricultores y ganaderos, puesto que son quienes mejor las conocen.