Cultura

Un espectáculo juglaresco con música en vivo celebra los 800 años de la Catedral de Burgos

El actor y dramaturgo Rafael Álvarez “El Brujo” interpreta “Místicos en la Catedral”, creado para ser representado delante de la Escalera Dorada de la Seo

El actor y dramaturgo Rafael Álvarez, El Brujo, interpreta la obra '"Místicos en la Catedral'''', dentro de los actos organizados por la Fundación VIII Centenario de la Catedral. Burgos 2021.
El actor y dramaturgo Rafael Álvarez, El Brujo, interpreta la obra '"Místicos en la Catedral'''', dentro de los actos organizados por la Fundación VIII Centenario de la Catedral. Burgos 2021.Ricardo Ordóñez/IcalAgencia ICAL

La Catedral de Burgos fue hoy escenario del espectáculo ‘Místicos en la Catedral’, de la mano del actor y dramaturgo Rafael Álvarez ‘El Brujo’, para celebrar el centenario del templo, que el próximo 20 de julio de 2021 cumplirá 800 años desde la colocación de su primera piedra.

A través de un espectáculo juglaresco, con música en vivo en torno a la lírica castellana, ‘El Brujo’ rindió homenaje a la Catedral burgalesa, con un espectáculo creado expresamente para ser representado frente a la Escalera Dorada de la Seo.

Rafael Álvarez quiso mantener un “estilo heredero de las técnicas orales de los juglares del Medievo” en este espectáculo, adaptándolo a la mentalidad y sensibilidad del público actual. 

Uno de los ejes que inspiran este espectáculo es la figura de Fernando III, rey que encarna el arquetipo del héroe, guerrero y santo, amigo de trovadores y juglares. Él mismo compuso una cantiga de inspiración mariana y gustaba de rodearse de músicos y eruditos en sus campañas militares.

Los misterios del Barroco, junto con los poemas más emblemáticos de la mística de Castilla (San Juan de la Cruz y Santa Teresa de Jesús) volaron también entre los arcos góticos de las bóvedas, salpicado todo ello del humor de los entremeses de la juglaría y de parodias clásicas y contemporáneas.

Mañana, 3 de junio, tendrá lugar una nueva sesión de este espectáculo, que se enmarca dentro de los actos de conmemoración del VIII Centenario de la Catedral de Burgos.