Colau apoya a Díaz en su plataforma política para superar a Podemos

La vicepresidenta y la alcaldesa de Barcelona vuelven a protagonizar un acto conjunto tras la cita de Valencia de la semana pasada

Ada Colau y Yolanda Díaz han reeditado la foto de Valencia de hace una semana en Barcelona y han dado un empujón más a su nuevo proyecto político, que todavía está lejos de concreciones pero que tiene una clara intención de dejar atrás a Podemos, unas siglas ya muy desgastadas y fuente de escisiones. Ambas dirigentes políticas clausuraron la III Asamblea de Catalunya en Comú, el partido de Colau, que ha dejado plasmado en la ponencia política el nuevo horizonte y probablemente la semilla del nuevo espacio: según se señala en el documento, hay que abrirse a «nuevas alianzas que cualitativamente representen mucho más que la suma de las partes» y aspira a convertir un «potencial liderazgo» de Díaz en «proyecto y sujeto politico».

El liderazgo que están asumiendo Colau y Díaz y el rumbo que han emprendido va dejando cada vez más debilitado a Podemos, que, este domingo, igual que en Valencia, tampoco ha tenido a sus dos rostros más visibles en el acto: las ministras Ione Belarra e Irene Montero no han estado presentes. Belarra, eso sí, sí que h enviado un vídeo grabado, en el que ha apelado a la unidad. «Hemos recorrido muchos caminos. Juntos llegamos a ayuntamientos como Barcelona, juntos rompimos el bipartidismo y juntos hemos llegado al primer Gobierno de coalición», ha reseñado, y ha abierto la puerta a una renovación de la formación morada: «Tenemos la oportunidad de reconstruir todo de nuevo», aunque avisó que la última palabra siempre la tendrán los militantes.

Sí ha estado por parte de Podemos la secretaria de Organización, Lilith Verstrynge, aunque no ha intervenido. También ha estado el ministro Alberto Garzón y otra de las caras visibles del nuevo proyecto político: Mónica Oltra. Lo cierto es que la irrupción de Colau y Díaz, además de Oltra y Mónica García, como nuevos liderazgos ha sepultado a las herederas de Pablo Iglesias al frente de Podemos (Belarra y Montero tienen un papel cada vez más discreto) y ha abierto la puerta a una reintegración de todas las sensibilidades que surgieron del 15-M bajo una misma marca, tras las divisiones que han carcomido a una fuerza política que llegó a poner bajo amenaza la hegemonía del PSOE en la izquierda española en las elecciones de 2015 y 2016.

Colau y su partido apuestan claramente por situar a Díaz como próxima candidata a la presidencia del Gobierno (la ponencia política habla de que «ganar pasa por hacer a Yolanda Díaz la próxima presidenta del Gobierno de España») al calor de las encuestas que sitúan a la vicepresidenta del Gobierno con posibilidades de vencer a Pedro Sánchez. El propio Iván Redondo también la sitúa con opciones. De momento, en todo caso, están logrando despertar gran expectación y entusiasmo, como ha quedado reflejado en el acto de hoy de Barcelona, celebrado en el edificio de la Facultad de ciencias de la actividad física y del deporte en Barcelona (INEFC), que ha congregado a más de 1.000 personas (un centenar se quedaron sin poder acceder).

«Después de Valencia, si algo tengo claro es que hay esperanza», ha afirmado Díaz, entre gritos de «presidenta, presidenta» entre el público. «Lo que vimos en Valencia lo estamos viviendo en Barcelona. Valencia no fue una anécdota. Después de Barcelona, habrán muchas más. Esto es imparable. Entre diversas nos juntaremos para hacer mayorías al servicio de las personas», ha señalado Colau, haciendo referencia a que han iniciado un «tour» para promocionarse y tratando de inyectar ilusión entre su electorado aprovechando la ola de popularidad de Díaz, que ha encontrado en el Ministerio de Trabajo una plataforma para proyectarse. La vicepresidenta ha conseguido capitalizar medidas clave como los ERTE durante la fase más dura de la pandemia, la subida del Salario Mínimo Interprofesional o la derogación laboral. Colau y Díaz se han puesto al frente del nuevo espacio político en ciernes y queda por ver el lugar que puede ocupar la alcaldesa de Barcelona, porque pese a que hoy ha querido resaltar su amor al municipalismo y la vicepresidenta del Gobierno le ha animado a ser candidata en 2023 (en contra de lo que dictan los Estatutos del partido), cada vez gana más fuerza la posibilidad de que, a raíz de las elecciones generales, dirija su mirada hacia Madrid.

En todo caso, todos los intervinientes en el acto de hoy de los Comunes han coincidido en la necesidad de tejer alianzas tras un tiempo de fragmentación (sobre todo, a raíz de la aparición de Más País), un mensaje que se viene reiterando mucho en las últimas semanas y que tiene el foco puesto en las elecciones generales de 2023. Los parlamentarios también se volcaron en reivindicar su obra política. Oltra, por ejemplo, ha subrayado que en seis años de vida política, el proyecto político surgido del 15-M ha conseguido «hegemonizar el discurso público y el lenguaje político», en referencia a que todas las formaciones hablando ahora de feminismo o cambio climático.