Congreso
ERC retira ahora su ley para recaudar el IRPF en Cataluña para presionar a Sánchez en la negociación sobre financiación
Así lo ha confirmado Oriol Junqueras, líder republicano
El líder de Esquerra Republicana, Oriol Junqueras, compareció de forma excepcional este lunes para confirmar un giro estratégico clave en la negociación fiscal con el Estado. Ante la falta de apoyos suficientes en el Congreso, ERC ha decidido retirar la proposición de ley que pretendía habilitar a la Generalitat para recaudar el 100% del IRPF y apostar ahora por una negociación más discreta pero potencialmente más viable: introducir enmiendas pactadas con el PSOE dentro de la reforma del modelo de financiación autonómica.
Junqueras defendió este cambio como “el camino más útil” para facilitar la aprobación del traspaso fiscal, convencido de que encajar la recaudación del IRPF dentro del paquete global de financiación permite sumar más apoyos parlamentarios y evitar una derrota segura en una votación aislada. La proposición, de hecho, iba a debatirse en el pleno del Congreso de la próxima semana, pero ERC ha optado por retirarla antes de exponerse al rechazo socialista.
Evitar una derrota y ganar margen negociador
La retirada de la iniciativa no implica renunciar al objetivo. ERC se reserva el derecho de volver a registrar la proposición más adelante, pero considera que hacerlo ahora solo serviría para constatar la negativa del PSOE y debilitar su posición negociadora. La alternativa pasa por consensuar un paquete de enmiendas a la ley de financiación que cuente de entrada con el aval socialista y que luego pueda sumar a los socios habituales del Gobierno y a Junts.
Junqueras reconoció que la operación es “extremadamente compleja”, aunque insistió en que también es posible. Como ejemplo, recordó que la reforma del modelo de financiación parecía encallada durante meses y finalmente salió adelante a principios de año. A su juicio, las enmiendas no deberían diferir sustancialmente del contenido de la proposición de ley retirada: el objetivo sigue siendo que Cataluña disponga de habilitación legal para gestionar y recaudar todos los impuestos, empezando por el de la renta.
IRPF y consorcio, dos carpetas inseparables
ERC insiste en que la negociación sobre la recaudación del IRPF no puede desvincularse del consorcio de inversiones pactado en la investidura de Salvador Illa. Junqueras subrayó que avanzar en uno no sustituye al otro y que ambos deben desbloquearse para que su partido se siente a negociar los presupuestos de la Generalitat.
En el ámbito fiscal, el principal escollo sigue siendo la resistencia del Ministerio de Hacienda a ceder el impuesto más relevante del sistema. Desde el entorno de María Jesús Montero se mantiene la posición acordada en la bilateral Estado-Generalitat: más presencia catalana dentro de una gestión “en red”, una fórmula que ERC considera claramente insuficiente. Los republicanos confían, no obstante, en que la salida de Montero del Gobierno en los próximos meses, para centrarse en las elecciones andaluzas, pueda abrir una ventana de oportunidad.
Rodalies y el pulso por el consorcio de inversiones
En paralelo, gana peso la negociación del consorcio de inversiones, especialmente tras la crisis de Rodalies, que ha puesto en evidencia la falta de mantenimiento preventivo y la desinversión acumulada en la red ferroviaria. ERC utiliza este contexto para reforzar su exigencia de que la Generalitat tenga capacidad de decisión sobre la ejecución de las obras y la gestión de las infraestructuras, algo que el Gobierno español sigue viendo con recelo.
El Ejecutivo central acepta una gestión compartida, pero se resiste a ceder el control efectivo de las inversiones, incluso en ámbitos tan sensibles como Rodalies, donde el deterioro del servicio ha alimentado las críticas a Adif. Los comuns, que ya negocian los presupuestos con el Govern, también han puesto el foco en este consorcio, y el ejecutivo catalán se muestra abierto a fórmulas de encomienda de gestión similares a las que ya existen en carreteras.
Presupuestos en el aire y presión sobre el PSC
Todo este escenario mantiene en el aire la aprobación de los presupuestos de la Generalitat. El Departament d’Economia confía todavía en que entren en vigor durante el primer trimestre, pero el calendario se estrecha y el horizonte es cada vez menos realista. La consellera Alícia Romero ha reiterado que no presentará las cuentas sin un acuerdo cerrado con los socios, algo que hoy por hoy no existe.
ERC mantiene el veto: no habrá negociación presupuestaria sin garantías claras sobre el IRPF. Los comuns, por su parte, condicionan su apoyo a avances en vivienda, como la prohibición de la compra especulativa. Ante esta situación, Junqueras ha reclamado un papel más activo del PSC, al que considera más próximo a las tesis republicanas que el PSOE. “La parte catalana también debe empujar a la española”, advirtió.