Un estudio descubre un material genético que impiden la metástasis de células

Proporciona nuevos datos sobre el comportamiento agresivo del melanoma

Demuestran el papel clave de un gen en la metástasis del melanoma maligno
Demuestran el papel clave de un gen en la metástasis del melanoma maligno

Un estudio realizado por investigadores del Instituto de Investigación Sanitaria Incilva, del Hospital Clínico de Valencia y de la Universitat de València ha abierto nuevas vías en el desarrollo de biomarcadores de cáncer, al descubrir un tipo de material genético que impide que las células cancerosas de la piel actúen a distancia y formen metástasis.

Este trabajo, desarrollado en colaboración con el 'Langone Medical Center' de Nueva York, gira en torno a un tipo de ácido ribonucleico (ARN) de tipo circular. La mayoría de los ARN son moléculas lineales y algunos se hacen circulares. A diferencia de la mayoría, el ARN circular, en lugar de producir proteínas, forma parte de sistemas reguladores complejos cuyas funciones aún están por determinar.

La importancia de este estudio es doble ya que, como asegura Eva M. Hernando, investigadora del Langone Medical Center de Nueva York, “proporciona nuevos conocimientos sobre el comportamiento agresivo del melanoma y es el primero en mostrar evidencias de que un ARN circular puede actuar como una molécula supresora de metástasis”.

La publicación, que incluye tanto estudios con cultivos celulares en ratones como con muestras tisulares de melanomas humanos, es la primera en demostrar que la pérdida de un ARN circular llamado CDR1as favorece la invasión tisular y las metástasis del melanoma. De hecho, el análisis de los tejidos humanos llevado a cabo concluye que existe una destacable relación entre bajos niveles de actividad de CDR1as y una corta supervivencia del paciente.

El equipo internacional liderado por Eva Hernando y Douglas Hanniford, del Departamento de Patología y del Grupo Cooperativo Interdisciplinario del Melanoma del centro Médico Langone de la Universidad de Nueva York (NYU), ha desarrollado el trabajo junto a Beatriz Sánchez, de la Universitat de València y del INCLIVA y Carlos Monteagudo, jefe de sección de Anatomía Patológica del Hospital Clínico Universitario de Valencia y catedrático de Anatomía Patológica de la Universitat de València, ambos del Grupo de Investigación en Cáncer Cutáneo del INCLIVA.