Feministas alegan en la Audiencia que llamar “perros” a la Policía no es una ofensa personal

El tribunal revisa los recursos presentados por las feministas multadas el 8-M

La Audiencia de Valencia ha celebrado hoy un juicio sobre los recursos presentados por las feministas multadas por supuestos incidentes ocurridos durante las huelgas del 8 de marzo de 2018 y 2019, y ha escuchado a la defensa argumentar que las expresiones proferidas contra los agentes sancionadores, como “no me toquéis” o “perros”, no deben ser consideradas ofensa personal u obstrucción a la acción policial.

La defensa de las feministas ha puesto en duda buena parte de los hechos en los que se basan las sanciones y ha dudado de la credibilidad de los agentes sancionadores que, según su versión, demostraron animadversión hacia el valenciano.

Además, sobre algunos de los extremos puestos de manifiesto por los agentes, como que les llamaron “perros” o “mierdas” y les dijeron “no me toquéis”, la defensa ha argumentado que, de ser ciertos, no se pueden considerar obstrucción a la intervención policial ni una ofensa personal, sino una crítica política.

Las huelga feministas del 8 de marzo de 2018 y 2019 se saldaron con veinte multas por presuntas faltas de orden público, que ascienden a unos 11.000 euros, han agotado la vía administrativa y han pasado a la judicial. Por ello se ha celebrado hoy un juicio para estudiar los recursos presentados contra las sanciones; el segundo está convocado para el 28 de octubre.

Unas cien personas de la Assemblea Feminista de València, Arran y de Alerta Solidària, en su mayoría mujeres de todas las edades, se han concentrado hoy frente a la Ciudad de la Justicia para denunciar “la represión” que supone para su movimiento la llamada Ley Mordaza, una norma en virtud de la cual se impusieron a sus compañeras multas que han sido revisadas hoy.

A las sanciones revisadas hoy se suman otras impuestas durante las contra-manifestaciones convocadas en respuesta al autobús de la organización derechista Hazte Oír, que circuló por València en marzo de 2018. Esa es la razón por la que en las pancartas mostradas en la concentración de hoy se apuntaba una cantidad superior, 44.815 euros, como suma de las multas impuestas a las feministas como método de represión, junto al lema “Feministes sin mordassa. Desobeím”.

El movimiento viene celebrando concentraciones contra la “represión política” que aseguran sufrir y, a la celebrada hoy, hay que sumar la que tuvo lugar hace días frente a la Delegación del Gobierno en Valencia. Ese día, 15 de septiembre, la portavoz de la Assemblea Feminista de Valencia, Mireia Biosca, declaró que estos juicios suponen una “criminalización del movimiento feminista”, fruto de la Ley Orgánica 4/2015 de Protección de la Seguridad Ciudadana, más conocida como “ley mordaza”, aprobada por el PP y que el gobierno de coalición PSOE-Podemos se comprometió a derogar pero “no ha hecho nada”, unas declaraciones que se han repetido hoy ante los medios de comunicación.