Christian Gálvez: «Hay gente que malgasta su tiempo criticando, en vez de generar contenidos»

LA RAZÓN TV recorre la exposición comisariada por el presentador: «Leonardo da Vinci: los rostros del genio»

Christian Gálvez nos abre las puertas del Palacio de las Alhajas de Madrid para mostrarnos la exposición que aguarda en su interior: Leonardo da Vinci: los rostros del genio. La muestra, que se inauguró a finales de noviembre pasado y estará abierta hasta el 19 de mayo, está comisariada por el presentador. Recorrer sus salas y pasillos junto a Gálvez resulta ser toda una enigmática aventura.

El nuevo Leonardo del Palacio de las Alhajas

“Aquí nos encontramos a un Leonardo al que le arrancamos esa pátina de genialidad, le bajamos al suelo de ese pedestal, le ponemos ´cara a cara´ y presentamos al hombre de carne y hueso. Creo que es mucho más interesante que el genio”, nos cuenta Gálvez.

La mayor novedad para el visitante es que aquí tendrá la oportunidad de observar la Tavola Lucana, un retrato que reúne todas las condiciones para ser la representación del rostro del maestro florentino. El lienzo misterioso descubierto por el historiador Nicola Barbatelli en 2009, que se puede admirar por primera vez en España, nos muestra la cara más humana de Leonardo. “Un tipo que al final terminó pidiendo perdón a Dios y a los hombres porque su trabajo, decía él, no tuvo la calidad que debía haber tenido”, asegura el presentador.

Las representaciones de los personajes que acompañaron al genio durante su vida, sus manuscritos o las reconstrucciones de algunos de sus máquinas, son otras de las sorpresas que esconde esta muestra ubicada en el centro de Madrid.

Nuevas formas de contarlo

Otra innovación a parte del ´qué´ es el ´cómo´ contarlo. Una de las obras más representativas de Leonardo, La última cena, cuenta con una sala propia dónde lo audiovisual juega un papel clave. “Contamos con el talento de James Rhodes que ha ejercido de una especie de DJ para mostrarnos desde el ambiente musical una interpretación en tres dimensiones sobre esta pintura mural. Sobre todo, focalizándonos en una cosa muy particular: el rostro y la fisionomía. Leonardo pretendía demostrar el estado anímico a través de los rasgos faciales”, comenta Gálvez.

Las nuevas tecnologías también juegan un papel fundamental. La muestra cuenta con app propia que, además de la información principal de la exposición y audioguía personalizado, permite ver contenidos en realidad mixta y aumentada. Un simple smartphone te permite manejar virtualmente las máquinas ideadas por el artista italiano y ver en detalle su funcionamiento. “Nosotros lo que pretendemos a través de las nuevas tecnologías es generar cómo Leonardo podría estudiar arte y ciencia hoy en día, en el siglo XXI. Otorgándole esa pátina de gamificación también para atraer, desde un punto de vista museológico y museográfico, a visitantes más jóvenes”, afirma el comisario de la exposición.

Leonardo, Christian y las críticas

El Comité Español de Historia del Arte (CEHA), principal asociación española de historiadores del arte, acusó hace poco a Christian Gálvez de "intrusismo profesional", al considerar que se había tenido en cuenta su popularidad y no su preparación para comisariar la exposición del Palacio de las Alhajas. “Hay gente que cuenta la vida de Leonardo de una manera, yo la cuento de otra, ni mejor ni peor. Presento la historia del hombre y no del genio", explica Christian, quien ya ha sacado varios libros sobre el maestro italiano. Uno de ellos, Leonardo da Vinci: cara a cara, le permitió ser nombrado miembro del Leonardo DNA Project como especialista en Leonardo Da Vinci, por lo que acudirá a la exhumación, la recuperación de su ADN y la reconstrucción facial del pintor.

"En el Renacimiento la polimatía y la multidisciplina se valoraban muchísimo. En el siglo XXI es bastante complicado. Yo escribo y presento. Y te dicen ´ya, pero elige una´. Yo creo que hay gente que malgasta su tiempo criticando lo bueno y lo malo que hacen los demás, en vez de generar contenidos. Lo que hago me hace mejor persona, mejor profesional y por encima de todas la cosas, me hace más feliz”. Gálvez se muestra rotundo en este punto.

Cuando le planteas a Christian la posibilidad de encontrarse ´cara a cara´ con el genio y poder dirigirse a él, lo tiene claro: “No intentaría ser egoísta, creo que haría un acto heroico de generosidad y, en vez de preguntarle algo para saber, le daría las gracias. Gracias porque, a pesar de sentirse señalado por ciertos sectores de la academia de su tiempo, él nunca se rindió. Gracias por la curiosidad, por la observación, por el sacrificio, por esa perseverancia y, por encima de todas las cosas, por la pasión”.

La curiosidad

El presentador ya ha contado varias veces la experiencia personal que hizo despertar su curiosidad por da Vinci: “Una especie de Síndrome de Stendhal que tuve con un grupo de niños de síndrome de Down” un mes de noviembre de 2009 en Milán en la iglesia Santa María delle Grazie. Y curiosamente, es este “deseo de saber” lo que le identifica, según él, con el maestro italiano. “La grandeza de Leonardo es que nunca dejo de ser un niño que se preguntaba constantemente por qué y para qué. Creo que todos aquellos que sentimos curiosidad por algo nos estamos acercando muchísimo a Leonardo”, concluye Gálvez.