Cine español: más con menos

La industria se felicita del buen momento creativo de la cinematografía nacional

Dani Rovira y Clara Lago, en una escena de «Ocho apellidos vascos»
Dani Rovira y Clara Lago, en una escena de «Ocho apellidos vascos»

El Festival de Málaga suele ofrecer un diagnóstico bastante preciso y fiable de la salud del cine español teniendo en cuenta que además de la sección oficial de largometrajes cuenta con otras de documentales, cortometrajes, animación, avance de estrenos, presentación de proyectos... Si tenemos que partir del juicio del comité de selección: son películas con pocos personajes, con un presupuesto modesto, pero muy diversas, en resumidas cuentas: hay mucha creatividad, aunque poco dinero. Juan AntonioVigar, director de la muestra, considera que «el cine español está muy vivo ahora. No vamos a negar que estamos en un momento difícil de explotación, sin embargo, tenemos un renacimiento en el terreno de la creatividad, o al menos así lo denotan las 109 películas vistas. Unas con más aciertos, otras con menos, unas más equilibradas, otras no tanto, pero las 16 que se proyectarán en Málaga hacen ver que tenemos un cine que interesa y que nos gusta». Lo de la situación complicada volvieron a dejarlo claro los productores al anunciar lo que ha descendido el presupuesto medio de una cinta en los últimos años: 1,5 millones de euros ahora, frente a los tres del año 2006. El momento actual responde al más con menos , pues el Fondo de Protección a la Cinematografía cuenta en este ejercicio con 33,7 millones de euros frente a los 39,13 millones de 2013, lo que supone un descenso del 13,9 por ciento.

Pero lo de «al mal tiempo, buen cara» parece que no es solo un refrán, pues se han producido bastantes signos últimamente como para creer que existe cierto florecimiento creativo y también una mayor conexión con el público. Así lo corrobora Álex Pina, guionista y veterano en la industria (ha sido guionista y productor ejecutivo de «Fuga de cerebros», «Tres metros sobre el cielo» y «Tengo ganas de ti»), que debuta en la dirección con «Kamikaze», que también competirá en Málaga estos días: «En un momento de crisis la gente se las compone para sacar ideas y hacer buenas películas que lleguen de manera inmediata al público, y me remito a los ejemplos recientes de "Ocho apellidos vascos"y "Tres bodas de más", un filme que conecta directamente con la esencia de la comedia gamberra americana. Estamos aprendiendo a conseguir que al público le guste lo que hacemos en España y que nuestro cine tenga crédito fuera. Conseguir esa conexión era nuestra asignatura pendiente y lo vamos superando. El momento no puede ser mejor. También ha contribuido el trasvase de guionistas de la televisión a la pantalla, algo que ayuda a la comercialidad de nuestros productos cinematográficos. El público quiere ver buenas cintas y reírse y eso es lo que tenemos que hacer para llenar el patio de butacas, porque si no, nuestros esfuerzos de poco nos van a servir». El del Festival Internacional de Cine de Miami también se ha reído a carcajadas con «Tres bodas de más», un orgullo para Javier Ruiz Caldera, que también se felicita del buen momento «de creación y creatividad de nuestra cinematografía» y de una película que define como «muy española, aunque se nota que he crecido viendo cine americano y comedias». Después de esta cita en Miami, el director viajará a Panamá mientras prepara el rodaje de su próxima cinta que comenzará en dos meses

«Ocho apellidos vascos» es el título que suena en todos los corrillos de la industria, no sólo ha protagonizado el mejor estreno del año, el más multitudinario «made in Spain» desde «Lo imposible», con más de 400.000 espectadores en su primer fin de semana, sino que el pasado miércoles fue capaz de recaudar 900.000 euros, toda una proeza teniendo en cuenta que las entradas ese día están a 3,90 y este viernes no sólo ha sido el número 1 en taquilla de nuevo, sino que ha mejorado la recaudación un 50% respecto al fin de semana anterior. «Con éxitos como éste, todos ganamos», lo dice precisamente la competencia de Telecinco, Mercedes Gamero, de la división cinematográfica de Atresmedia, que acaban de vivir uno de sus momentos más dulces con «Tres bodas de más», que ha experimentado un récord de permanencia en cartel en los últimos tiempos, no solo ha recaudado más de seis millones de euros, sino que 13 semanas después de su estreno seguía entre las películas más vistas.

Los Goya han logrado este año su objetivo: la promoción del cine español. Al menos si tenemos en cuenta a su triunfadora de la última edición, el reestreno de «Vivir es fácil con los ojos cerrados» tras arrasar en la ceremonia supuso una recaudación de 300.000 euros en su primer fin de semana, es decir, un 18% más que durante su estreno original y aún sigue llenando cines y su recaudación se acerca a los dos millones de euros. La temporada de premios también dejó un claro ganador, «Stockholm», una película costeada mediante crowdfunding, otro ejemplo de que en tiempos de penurias se logra levantar proyectos a base de voluntad.

Aumento de las coproducciones

Su director, Rodrigo Sorogoyen, asegura que «quiero pensar que significa que se empieza a hacer caso al cine, no por su presupuesto, sino por sus ideas sólidas», opinión que comparte con Esteban Crespo, el director, único español en 2013, nominado a los Oscar al mejor cortometraje por «Aquel no era yo»: «La generación de directores a la que pertenezco estamos demostrando que tenemos ganas, fuerza e ideas, mejores o peores, pero las tenemos. Un género como el corto no se puede considerar para nada menor, porque una gran parte de los directores que hoy tiene un nombre han salido de él. Mi deseo es poder dar el salto al largo. Ganas no me faltan».

Otro de los factores que frenan el avance es lo limitado del mercado: «Me pregunto si es útil gastarse seis, siete u otro millones de euros en una película para un público potencial de cuarenta millones de espectadores», asegura el presidente de Fapae, Ramón Colom, que considera que ese es la causa principal de que esté aumentando tanto el número de coproducciones. La otra solución es rodar directamente en inglés con actores internacionales, como Jaume Collet-Serra, que también produce. «Son películas que se venden antes de hacerlas, por eso levantamos la financiación. Es lo que se hace en cintas mucho más grandes, así que por qué no intentarlo en las más pequeñas también». Acaba de estrenar «Non- stop» con Liam Neeson. El buen resultado creativo de algunos títulos nacionales y la buena fama de nuestro cine en el género fantástico está llevando a bastantes realizadores a Hollywood. «Siempre se busca una buena relación calidad precio. En EE UU se derrocha bastante dinero. Son cosas que los productores tienen en cuenta. Hay que ser consciente de los planos que necesita cada producción, lo que es una cuestión de disciplina y trabajo, y eso un director español lo conoce perfectamente. Los técnicos también están acostumbrados a trabajar así», asegura el catalán. Parece que ya solo falta que la taquilla acompañe el año que «Torrente» no estrene.