Emma Watson: «No me importa que ser feminista afecte a mi carrera»

Watosn comparte protagonismo con Ethan Hawke
Watosn comparte protagonismo con Ethan Hawke

Aunque una legión de fans sigan persiguiéndola por su trabajo en «Harry Potter», ya han pasado varios años, y películas, sobre ella. Ahora presenta «Regresión», el penúltimo susto de Amenábar.

Menuda y de mirada espabilada e intensa, hace ya varios años, en concreto cuatro, que Emma Watson olvidó la varita mágica y su flirteo con el colega de «Harry Potter» para reconducir una carrera cinematográfica que muchas envidian hoy sin disimulos en Hollywood (y con una predilección elocuente hacia lo «indie»: «Mi semana con Marilyn», Simon Curtis; «Las ventajas de ser un marginado», Stephen Chbosky; «The Bling Ring», Sofia Coppola; la demasiado vapuleada «Noé», Darren Aronofsky...). Hace unos días visitó Madrid en un visto y no visto vestida de negro y muy glamurosa para presentar «Regresión», de Amenábar, que coprotagoniza junto a Ethan Hawke, otro tipo de cine, una de miedo para grandes superficies y un público de pasarlo sanamente mal, en la que interpreta a Ángela, una joven que acusa a su padre de un acto horrible, el peor. Todo se complica pronto, cuando éste reconoce su culpabilidad aunque no recuerde nada de lo que cuenta la chica. Da pánico olvidar algo así, la desmemoria. Watson, de sonrisa y dientes fáciles, confiesa estar encantada de trabajar con el director español: «Lo que más me gusta de Alejandro es que se trata de un auténtico artista, lo hace todo: dirige, escribe... Por eso tuve la impresión de que sólo estaba ayudando a un auténtico creador para concebir su propia obra», admite modesta.

–Sin duda se trata de un personaje bastante complejo, ¿cómo lo enfocaron los dos?

–Sí, lo es. Al principio me pregunté cómo hacerlo real, porque se encontraba muy alejado de todo lo que yo conozco. Amenábar me ofreció mucha documentación y leí varios libros para ayudarme y saber cómo expresar las experiencias de ella.

–¿Y piensa que se trata de su trabajo más aristado hasta hoy?

–Creo que ha sido el mayor. Sin embargo, últimamente he interpretado papeles bastante complicados, nada fáciles. En este caso debía enfrentarme con algo irreal, fantástico, y hacerlo creíble. Por otra parte, la película posee diálogos muy buenos, lo que ayudaba mucho.

–«Regresión» puede tratar también sobre cuán fácilmente puede manipularse la sociedad, cualquiera, y lo ambiguo que resultan a veces conceptos co- mo el bien y el mal.

–Bueno, pienso que tiene sobre todo que ver con cómo las personas reaccionan cuando sienten miedo, ahí está el mensaje principal de la película.

Embajadora de buena voluntad de la ONU, muchos recuerdan todavía en Hollywood, y no todos para bien, el inteligente y ovacionado discurso que ofreció la actriz en las Naciones Unidas el pasado año, donde Watson, feminista convencida, aseguró, entre otras encendidas afirmaciones, que «la igualdad de género también es problema de ustedes». Nos preguntamos si a estas alturas el abierto activismo en EE UU puede suponer un severo problema:

–No lo sé, ignoro si afectará a mi carrera. Pero actúo así porque veo que es lo correcto, y no me importan las consecuencias. Si crees en algo has de actuar, y si puedo ayudar sobre cierto asunto, lo haré. Para que el mundo sepa lo que está sucediendo. E intentar que no se haga más daño por lo menos. Ahora debo pensar mucho antes de escribir otro... Es interesante que pueda atraer la atención hacia algunos temas. Al principio ese día estaba muy nerviosa, pero estoy segura de que es una de las mayores cosas que he hecho hasta hoy. Y, repito, no puedes dejar de pronunciarte sobre algo porque sientas aprensión.

–Usted parece tener las ideas claras a pesar de ser tan joven (tiene 25 años). Y desde pequeña ya sabía que deseaba dedicarse al cine. ¿La miraban raro si lo decía?

–Pues sí, cuando de niña comentaba mi intención de trabajar en esto muchos me miraban raro, como si yo fuese a estallar... Pero todo eso ya pasó.

Hay intérpretes a los que le cuesta soltar la piel de un personaje, que se obsesionan, que sufren cuando ellos padecen incluso una vez rodada la película; y en casa todavía les duele. Nos preguntamos si le sucede igual a Watson: «Es un proceso bastante sutil, desde luego no me parece tan fácil como cortarse el pelo, por ejemplo. Lo mejor en estos casos radica en tener tiempo entre cada filme para volver a tu vida normal y estar rodeada de aquellos que te conocen en tanto mujer, más allá de tu dimensión de actriz».

Llama la atención en el filme que ella, una de las luminarias más seguidas en cuestiones de moda (casi siempre triunfa en cualquier alfombra roja del planeta), vista apenas con unos ropajes humildes y apagados en «Regresión», a lo que Watson responde que «colaboré de cerca con la diseñadora. Ángela era más joven que yo,de ahí que le diéramos ese toque a las prendas y también universal para que no se identificase con un pueblo concreto de EE UU, y atemporal. También que recordara a su propio nombre».

–Resulta imposible no hablar del fenómeno «Harry Potter» y de la legión de fans que desde entonces persigue a cada uno de sus protagonistas. ¿Cómo lo vive años después?

–Es difícil conseguir que el público te vea luego de otra manera, pero debes desmontrar todas tus facetas para que descubran que hay algo más. Luego tuve también la suerte de colaborar con Sofia Coppola en algo muy distinto. Debes enseñar y demostrar que eres capaz de enfrentarte a retos distintos.

–¿Y cómo funcionó el binomio Watson/Hawke, otro actor que debutó de adolescente en la gran pantalla?

–Me parece un hombre interesante, siempre está leyendo algo o tocando música con instrumentos distintos. Además, ambos hemos tenido las mismas vivencias en esta profesión. Es alguien muy agradable, y su familia también.

¿Y la fama, los paparazzi, le pesa mucho? Para algunos compañeros es algo, dicen ellos, insoportable». Sin embargo, no parece molestarle tanto: «La gente me trata muy bien, y les parece evidente de que intento llevar mi faceta privada sin grandes demostraciones públicas, se dan cuenta de que se trata de mi trabajo, y gracias a ellos sigo en esto», admite, una vez más, humilde esta pequeña gran actriz.