«Papeles en el viento»: la pelota no se mancha

Un grupo de amigos divididos por la especulación en torno a un jugador de categorías inferiores animan la nueva comedia del argentino Juan Taratuto.

Un grupo de amigos divididos por la especulación en torno a un jugador de categorías inferiores animan la nueva comedia del argentino Juan Taratuto.

Quizás recuerden a Maradona, bañado en lágrimas, ante la afición de Boca en su partido de despedida. «La pelota no se mancha», clamó ante la multitud. En «Papeles en el viento», la nueva comedia del argentino Juan Taratuto («No sos vos, soy yo», «Un novio para mi mujer»...), fútbol y amistad forman un binomio sagrado. Así sucede, de hecho, en Argentina. «El fútbol está muy instaurado en los grupos de amigos, en los barrios, atraviesa todas las charlas y las reuniones sociales; más allá de las banderías, es un medio de comunicación entre personas», señala el director.

Todo podrido

Pero aunque «la pelota no se mancha», a veces todo lo que la rodea está podrido. Eso descubrirá el grupo de amigos, forofos todos ellos, que protagoniza «Papeles en el viento». Tres amigos (interpretados notablemente por Diego Peretti, Pablo Rago y Pablo Echarri) buscan arreglar el futuro de la hija de «El mono» (Diego Torres), un amigo recién fallecido. Para ello, intentarán vender a un futbolista de las categorías inferiores cuyos derechos había adquirido «El mono» antes de morir, cuando aún era una estrella emergente. Sin embargo, el susodicho, un tal Pittilanga, ha perdido todo su valor de mercado. ¿Cómo colocarlo en circulación por más del dinero de lo que lo adquirió «El mono»?

Ahí arranca esta comedia con puntos de crítica social, «thriller» y buenas dosis de sentimentalismo. La venta de Pittilanga tensará las relaciones entre los amigos, amenazando con romper aquella camaradería a medida en que se van introduciendo en el turbio mundo de la compra-venta de jugadores, plagado de tiburones, vendedores de crecepelo, oportunistas y falsos cazatalentos. «Esto está pasando en Argentina –señala Taratuto–. A cualquier jugador que juega tres partidos buenos lo ponen ya en la especulación. Se ha perdido el valor por la camiseta y la mística de la pertenencia a un equipo. Los personajes de la película pierden esa ingenuidad de ser hinchas cuando chocan con ese mundo mercantilista, ligado al negocio, que carece de pasión, amor o sentimiento».

«Papeles en el viento» narra ese punto de ruptura en la relación idílica de amistad cuando los acontecimientos empiezan a ser adversos. «Lo que está en juego en esta historia es qué va a pasar con esa amistad», resume Taratuto. Y cómo venderán a Pittilanga, claro.