Scarlett Johansson: «Gracias a este personaje he aprendido a vencer mis miedos»

Scarlett Johansson / Actriz. El ciberterrorismo campa a sus anchas en el mundo amenazado de «Ghost in the Shell», la fantasía manga de Masamune Shirow que salta ahora a la pantalla de la mano de Scarlett Johansson. La intérprete da vida a Mayor, una combatiente de la Sección 9 del gobierno que tendrá que poner coto a los terroristas electrónicos ayudada por su traje termo-óptico y sus habilidades en la lucha cuerpo a cuerpo

El ciberterrorismo campa a sus anchas en el mundo amenazado de «Ghost in the Shell», la fantasía manga de Masamune Shirow que salta ahora a la pantalla de la mano de Scarlett Johansson.

Johansson lleva actuando desde muy temprana edad debido a que su madre la llevaba a castings de anuncios constantemente. Al parecer, Scarlett no se tomaba demasiado bien el que no la eligieran y su madre decidió limitar la audiciones a solo películas y dejar los anuncios de lado. Consiguió su primer papel en la comedia «North» (1994) interpretando a la hija del fallecido John Ritter, pero el papel que como actriz infantil la puso en la palestra fue «El hombre que susurraba a los caballos» (1998), junto a Robert Redford. Desde que apareciera de la mano de Sofia Coppola en «Lost in Translation», en 2003, ya quedó claro que esta espectacular rubia neoyorkina con orígenes nórdicos iba a dar mucho que hablar y no sólo por su físico. Su carrera se ha ido entretejiendo a base de películas palomiteras caso de «Los Vengadores» (2012) y filmes con cierto toque independiente como «A Good Woman (2004) o «Under The Skin» (2013). Ahora estrena «Ghost in the Shell: el alma de la máquina», dirigida por Rupert Sanders y basada en la serie de manga japonesa de Masamune Shirow.

–¿Cómo describiría a Mayor, su personaje en la cinta?

–Es la jefa de un grupo financiado por el gobierno de la Sección 9 que lucha contra el ciberterrorismo. Para ella es la mayor amenaza que sufre la humanidad en este momento. Durante este viaje de combate que le han ordenado hacer, emprende un camino para conocerse a sí misma de una forma un tanto inesperada.

–¿Cómo diría que afecta la tecnología al mundo de «Ghost in the Shell»?

–No quiero decir que sea un universo alternativo pero sí que es lo que yo describiría como un futuro no muy brillante y no muy lejano. Creo que los humanos todavía pueden sacar provecho de la tecnología pero se han perdido en esa especie de dependencia de la misma para su propia satisfacción y han perdido la sensación de tener un propósito y una verdadera conexión. Es un mundo que al final incomunica y aísla a las personas.

–En el filme lleva un traje termo-óptico. ¿Puede hablarnos de él?

–Es como una segunda piel que le permite al personaje hacerse invisible con todo lo que esto conlleva. Una herramienta que usa para atacar y por supuesto para camuflarse. Hay otros personajes que utilizan la misma tecnología aunque no tan avanzada como la suya. De todas forma no es un súper traje con súper poderes. Es algo que ella usa para luchar sin ser vista, pero las habilidades que tiene son suyas, no tienen nada que ver con el traje.

–¿Qué tipo de conversaciones tuvo con el director para perfilar a Mayor?

–Rupert Sanders y yo hablamos mucho de la tragedia de este personaje, de la búsqueda de su identidad, de la necesidad de saber realmente de donde vienes y lo que ello significa. Si eres un producto, de que sitio provienes o de tu experiencia. ¿Qué es lo que realmente te hace ser quien eres? ¿Qué es lo que te hace ser tú en realidad? Mi personaje tiene una vida que cree haber tenido, una vida que le ha sido dada y una vida que ella escoge. Ese viaje es lo que me pareció muy interesante de desmenuzar en este papel.

–¿Cómo ha sido en general trabajar junto a Sanders?

–Es sin lugar a dudas un visionario. Cuando me envió todo el material que estaba preparando y lo recibí me hizo decidirme inmediatamente. Me pareció que no sólo había creado un homenaje increíble al manga y al anime para los fans sino que además había dejado su impronta en el proyecto. Ver el futuro de una forma totalmente diferente a lo que nos habíamos imaginado. Es como si la humanidad se hubiera engullido a sí misma. En gran medida yo diría que es una visión indulgente de lo que podría ser el futuro.

–¿Cómo describiría su relación con Batou, su compañero en la Sección 9?

–Es una relación única. Cuando está con Batou es cuando se siente más humana, protegida emocionalmente porque se fía de él mientras que no lo hace con casi nadie. En él encuentra una especie de respiro en un mundo abrumador. Mayor nunca duerme, siempre está cargando pilas, y con él tiene la oportunidad de vivir unos momentos de tranquilidad. Le recuerda un poco la vida que podría tener o que sería posible tener.

–Con Pilou Asbaek, que interpreta precisamente a Batou, ya trabajó en «Lucy» (2014). ¿Cómo ha sido la experiencia?

–Lo cierto es que sólo compartimos unos días de rodaje en aquella ocasión, por lo que en ésta hemos tenido la oportunidad de conocernos mejor. Tenemos algunas cosas en común, mi padre es danés y él también. Posee una sensibilidad y un sentido del humor con el que me identifico, imagino que es porque geográficamente estemos cerca. Como actor resulta muy generoso, le gusta probar cosas, no le da miedo nada. Es divertido trabajar con él. Además, creo que interpreta su personaje con total integridad.

–Hay muchas escenas de peleas en el filme, que supongo habrán requerido una preparación exhaustiva.

–No sería «Ghost in the Shell» si no hubiera escenas de peleas, tiroteos, etc... Ha sido muy duro rodarlo pero al mismo tiempo me ha llenado de satisfacción. Me ha supuesto una preparación muy a fondo físicamente y aprender a manejar las armas con destreza. He tenido, por supuesto, un apoyo increíble del equipo de especialistas que me han guiado durante todo el proceso para que hiciera prácticamente todo yo. Me ha servido para superar miedos que tenía, como perder el control y darte cuenta que todavía lo tienes, es el miedo lo que te paraliza. Me ha dado bastante fuerza. Para mí interpretar a Mayor es algo que no había experimentado antes en mi vida como actriz.

De «Lucy» a «Her»: la musa electrónica

A Scarlett Johansson la hemos visto con todo tipo de vestuario superheróico, como el que luce en la saga de «Los vengadores», donde da vida a la Viuda Negra, siempre enfundada en cuero. Pero si hay un papel en el que la hemos visto recurrenetemente es en el de musa/heroína digital. Es el caso de «Her» (2013), donde interpreta al sistema operativo del que cae enamorado Joaquin Phoenix en la cinta de Spike Jonze. En «Lucy» (en la imagen), una potente droga maximiza las capacidades de su cerebro convirtiéndola en una suerte de superordenador, mientras que en «Under the Skin» (2013) da vida a una alienígena con grandes dotes de seducción bajo una apariencia totalmente humana.